Francisco Díaz admite “subordinación” a Murillo y defiende la cojefatura policial
El todavía director de la Policía, primer comisionado general Francisco Díaz, se vio forzado este jueves a declarar que está totalmente de acuerdo con las reformas a la Constitución Política de Nicaragua que establecen la cojefatura en la institución, una medida ordenada por sus consuegros, los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo.
En una inusual comparecencia transmitida en la televisión oficialista, Díaz manifestó obediencia absoluta y se declaró "subordinado" a la autoridad de Ortega y Murillo, calificando la cojefatura impuesta como una "decisión acertada", pese a que marca el mayor recorte de autoridad en su gestión.
Díaz recordó que la Policía es un "cuerpo armado subordinado a la Presidencia" que, desde el pasado enero, ejerce legalmente en igualdad de autoridad el matrimonio Ortega Murillo y, como tal, insistió en justificar que el doble mando es un paso positivo para fortalecer las tareas bajo su responsabilidad.
En la práctica, las reformas a la Constitución Política y a la Ley de Organización, Funciones, Carrera y Régimen Especial de Seguridad Social de la Policía Nacional (Ley 872) que impone dos jefes de la institución, resta poder al primer comisionado general.
No obstante, Díaz se vio forzado a asegurar que el cambio fortalece la estructura y capacidad de acción de la institución en todo el país. Sin ofrecer ningún dato o plan que lo sustente, insistió en que con dos jefes al mando, la Policía será más "efectiva y eficiente".
Carente de argumentos, el sancionado jefe policial terminó rezando los lineamientos de la Policía, recordando que, en el marco constitucional, la Policía tiene como misión "prevenir e investigar delitos y accidentes de tránsito, enfrentar la delincuencia común y el crimen organizado, así como proteger la paz, la vida, la integridad física de las personas y sus bienes".
Hizo énfasis en la tarea de "defensa de la paz", un eufemismo que el oficialismo utiliza para justificar los operativos represivos. Esto refuerza la teoría de que con el cambio el régimen podría repartir las funciones operativas y políticas del cuerpo de seguridad, entre la Policía regular y la denominada "voluntaria", una fuerza parapolicial integrada por más de 76,000 efectivos.
Nuevo cojefe de la Policía es decisión de Ortega y Murillo
Según el artículo 125 de la Constitución Política ya reformado "son atribuciones de la Presidencia de la República nombrar a dos jefes de las Fuerzas Policiales de entre los miembros de la Jefatura Nacional".
Estos jefes tendrán un mandato de seis años y deben tener el grado de comisionado general. Se elimina así el cargo de "Director o directora de la Policía Nacional" y se establece el cargo de Jefes de las Fuerzas Policiales.
El nombramiento oficial se efecturará los días 26 de diciembre del año en que corresponda y tomarán posesión el 26 de febrero del año siguiente, según la reforma a la Ley 872.
Sin embargo, Ortega y Murillo establecieron una disposición transitoria para hacer los nombramientos sin esperar a la fecha señalada y podrán hacerlos a partir de la entrada en vigencia de las reformas, previsiblemente a partir de mañana.



