Opositores nicaragüenses piden a EE.UU. no deportar a Yadira Córdoba

Organizaciones de derechos humanos y opositores al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo solicitaron a las autoridades migratorias de Estados Unidos detener la deportación de la nicaragüense Yadira Córdoba, madre de Orlando Daniel Aguirre Córdoba, el adolescente de 15 años que fue asesinado durante la Masacre del Día de las Madres, el 30 de mayo de 2018.

Los opositores nicaragüenses sostienen que de ser deportada Yadira Córdoba enfrentaría cárcel y su vida correría peligro. Juan Sebastián Chamorro, excarcelado político y desterrado por la dictadura sandinista, afirma que una deportación en estos momentos atentaría contra la vida de la Madre de Abril.

Por su parte una organización, denominada la Gran Confederación Opositora Nicaragüense (GCON), que agrupa a más de 25 organizaciones de derechos humanos y movimientos cívicos, calificaron la situación de Córdoba como “una urgencia humanitaria” y advierten que enviar de regreso a Córdoba a Nicaragua sería “entregarla nuevamente a los verdugos de su hijo”.

El 30 de mayo del 2018, el joven Orlando Aguirre Córdoba fue alcanzado por un disparo de francotirador en el tórax mientras participaba pacíficamente en la marcha en honor a las madres de las víctimas de la represión. Fue trasladado con vida al Hospital Fernando Vélez Páiz, pero en centro hospitalario le negaron la atención médica oportuna, lo que derivó en su muerte.

Otro hijo de Yadira Córdoba que residen con ella en Austin, Texas, informó en un video publicado en sus redes sociales que su madre había sido detenida por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), cuando había acudido a una cita  migratoria y que desde entonces no sabía nada de ella.

Perseguida y amenazada

Tras la muerte de su hijo, en el 2023 Yadira Córdoba decidió migrar a Estados Unidos para solicitar protección internacional, porque había sido objeto de persecución, amenazas y hostigamiento por parte del régimen Ortega-Murillo, la GCON calificó de “organización criminal y terrorista” a la dictadura sandinista por ser los responsables de asesinatos, encarcelamientos arbitrarios y graves violaciones a los derechos humanos.

La coalición opositora apeló a los principios internacionales de no devolución (non-refoulement), y solicitaron a Washington tres acciones inmediatas: reconsiderar la detención de Córdoba, frenar cualquier proceso de deportación en su contra y garantizarle protección humanitaria.

“Lamentaríamos profundamente que Estados Unidos, país referente en la defensa de la libertad y los derechos humanos, permita que una madre sobreviviente de la represión más cruel en Nicaragua vuelva a caer en las garras de un régimen que actúa como terrorismo de Estado”, concluye el pronunciamiento.