EEUU denuncia secuestros y desapariciones en Nicaragua: “Sus familiares merecen saber dónde están”

El Departamento de Estado de los Estados Unidos alertó sobre un aumento de secuestros y desapariciones en Nicaragua, ejecutados por régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. En una publicación en la red social X este 20 de agosto la Oficina para Asuntos del Hemisferio Occidental denunció que desde 2024 al menos 20 personas se encuentran en paradero desconocido, incluyendo madres, personas mayores y un pastor evangélico, como resultado de detenciones consideradas injustas.

"Desde 2024, la dictadura de Murillo-Ortega ha hecho desaparecer al menos a 20 nicaragüenses, entre ellos madres, ancianos y, más recientemente, un pastor evangélico tras detenciones injustas. Sus familiares merecen saber ahora mismo dónde se encuentran, y no sufrir la victimización secundaria de una cruel dictadura", reclamó.

El pronunciamiento subraya que estas acciones se producen por el simple hecho de ejercer libertades básicas, incluyendo derechos fundamentales de expresión, asociación y participación ciudadana.

Redadas y detenciones arbitrarias

El Instituto sobre Raza, Igualdad y Derechos Humanos (Raza e Igualdad) denunció esta semana redadas policiales ejecutadas entre el 14 y 16 de agosto en los departamentos de Carazo, Granada, Masaya y Rivas, que dejaron al menos 27 personas arrestadas. Según el Monitoreo Azul y Blanco (MAB), cuatro fueron liberadas, mientras 23 permanecen detenidas arbitrariamente por motivos políticos.

Entre los arrestados se encuentran excarcelados políticos, médicos, exiliados retornados, artistas, empresarios opositores y líderes comunitarios, incluyendo al pastor evangélico Rudy Palacios, al pintor Marvin Campos Chavarría, a la hija del opositor asesinado Rodolfo Rojas, María José Rojas Arburola, y al tatuador Darwin Ayerdis, desaparecido desde su captura en julio.

Este miércoles también se conoció sobre la detención del coronel en retiro del Ejécito de Nicargua Carlos Brenes y su esposa Salvadora Martínez, sin que las autoridades del régimen informen los cargos ni el lugar donde se encuentran.

Los operativos fueron ejecutados sin orden judicial, con allanamientos violentos, saqueos, uso de perros adiestrados y detenciones nocturnas. En Carazo, las redadas se produjeron pocos días después de la confiscación del histórico Colegio San José, perteneciente a las Hermanas Josefinas, lo que el Monitoreo Azul y Blanco denunció como un intento de justificar la expropiación con acusaciones no probadas contra la Iglesia Católica.

Contexto de represión sistemática

Hasta el 15 de julio, al menos 54 disidentes y críticos del régimen permanecían en cárceles nicaragüenses, incluidos 18 adultos mayores, según el Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas y avalado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Entre ellos figuran el excomandante sandinista Henry Ruiz, el general en retiro Álvaro Baltodano, dirigentes indígenas como Brooklyn Rivera Bryan, Steadman Fagoth Müller y Nancy Elizabeth Henríquez, y periodistas como Fabiola Tercero y Leo Cárcamo.

Raza e Igualdad advirtió que este patrón confirma la criminalización de la protesta iniciada en 2018 y evidencia una estrategia sistemática de represalia contra el exilio y la disidencia política.