«Ponga ahí el billete»: policías nicaragüenses sobornan a youtuber boliviana

La joven boliviana Jessica Hoyos, quien documenta en YouTube su experiencia viajando en motocicleta hasta México, fue víctima de un soborno por parte de agentes de la Policía de Nicaragua. En un video publicado en la popular plataforma, bajo el nombre WisTuVida, la extranjera comparte el bochornoso episodio en el que se vio obligada a pagar 20 dólares a dos policías que la acusaron de cometer una dudosa infracción mientras se dirigía desde Managua hacia la ciudad de Granada.

El caso de Hoyos expone nuevamente el problema estructural de corrupción dentro de la institución, en este caso las coimas que se han convertido en parte del "ADN" de los agentes de tránsito y es una clara exhibición de las técnicas de extorsión que emplean aprovechándose de su autoridad para sacar dinero a los conductores, hayan cometido o no una falta. 

Tácticas de la intimidación al soborno 

"Estoy camino a Granada y me acaba de pasar algo que, de verdad, me decepciona mucho. Habían dos policías en media ruta, como a la mitad de la carretera. Sigo sobre mi carril, me paran y me dicen: ‘Acaba de cometer una infracción’. Le digo: ‘¿Pero por qué?’ Me dice: ‘¿Viste el cono? Eso significa desvío. Tenías que irte por la izquierda y luego venirte por la derecha otra vez. Has pasado sobre este carril y no entendiste que tenías que irte para allá’", comienza relatando la víctima ya neriviosa ante actitud intimidatoria de los agentes.

Intentó explicar que era extranjera que viajaba sola y no comprendía bien la señalización. "Disculpe, oficial, estoy de paso. Estoy viniendo a visitar su país y, la verdad, desconocía. Yo venía a 5 km por hora", alegó

Los policías mantienen su papel de autoridad implacable y le pidieron los documentos: seguro, permiso de ingreso y licencia de conducir. Al tenerlos en mano dejaron caer la amenaza: "Estos documentos se van a quedar retenidos, porque usted no puede estar cometiendo infracciones en nuestro país".

"Me quedo fría, no sabía qué decirle. Le digo: ‘Estoy muy tranquila, nunca falto el respeto a ningún país, cumplo las leyes como deben ser. Soy una chica que está viajando sola y siempre busco estar segura’. Me responde: ‘No me importa, usted cometió una infracción'".

La joven ya acorralada por la presión, le pide colaboración y el oficial automáticamente conduce la plática a la coima:

"Le digo: ‘No, jefe, colabóreme’. Y me dice: ‘¿Entonces qué sugiere?’ Y le digo: ‘¿Sabe qué? Tengo 20 dólares’. Estoy abriendo la riñonera cuando me dice: ‘No, no, no, no me dé nada delante de la gente, me va a meter en problemas’".

Según la muchacha, la abrupta negativa del oficial no era para rechazar la oferta de dinero sino para sino para camuflar la operacion.  "¿Entonces qué quiere que haga?", preguntó la joven y el agente experto en este tipo de operaciones le devolvió todos los documentos y le ordenó: "Ponga ahí el billete".

"Agarran la plata entre los dos y me dicen: ‘¿A dónde va ahora? ¿A Granada? Usted tiene que ir a visitar el parque’.Se hacían los guías turísticos. ¿Cómo es posible que vos te metás a estudiar para policía y lo que hagas con ese poder, con esa autoridad, en vez de cuidar a la gente, te aproveches de las personas? Eso no está bien, ni en Nicaragua ni en ningún otro país", cuestionó indignada.

"Nunca me ha pasado ni en Bolivia, ni en Perú, ni en Ecuador, ni en Colombia, en Panamá, ni en Costa Rica. Y me pasa acá", remató.

La youtuber lamentó que el dinero que entrgó a los policías lo destinaría a disfrutar de Granasa. "Voy a ir a la ciudad a verla, pero ya no puedo disfrutar nada. Ya no tengo ganas de nada. Ni de ver la ciudad. Solo quiero irme lo más pronto posible", dijo.

Jessica originaria de La Paz Bolivia, debutó en YouTube hace dos meses cuando emprendió el reto de viajar 9,000 kilómetros hasta México a bordo de una motocicleta. Al inicio del video en el que resume su paso por territorio nicaragüense contó que llegó el 8 de julio a la frontera con Nicaragua con mucho miedo por las advertencias negativas que había escuchado sobre el país. Pasó el control migratorio y llegó a sugerir que las cosas no eran tan malas. "A veces te suelen decir cosas, pero si vos no las vivís nunca vas a saber cómo es, y todo lo que yo tenía en la mente de esta frontera no tiene nada que ver con la realidad", expresó, al explicar que incluso desactivó sus redes sociales por precaución antes de cruzar la frontera.

Antes de decepcionarse, visitó Rivas, Ometepe y Managua.

Menos mal que tenía esos 20 dólares. Con ese dinero quería entrar a la ciudad de Granada, comerme algo rico y disfrutar de Nicaragua y de sus sabores. Voy a ir a la ciudad a verla, pero ya no puedo disfrutar nada. Ya no tengo ganas de nada. Ni de ver la ciudad. Solo quiero irme lo más pronto posible.