Cancelan inauguración del paso a desnivel de la Carretera Norte en Managua porque no está listo

El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo canceló la esperada inauguración del paso a desnivel de la Carretera Norte, en Managua, que se realizaría esta noche como uno de los principales actos en el marco del 46 aniversario de la Revolución Sandinista.

La obra, bautizada como “Paso a Desnivel Comandante Julio Buitrago Urroz”, había sido promovida con fuerza por los medios oficialistas y por la propia número dos del régimen. Estaba prevista para ser presentada con un alto despliegue mediático en cadena nacional, encabezada por los codictadores Ortega y Murillo. Sin embargo, el evento fue abruptamente suspendido.

Pese a las afirmaciones de funcionarios como el secretario general de la Alcaldía de Managua, Fidel Moreno, quien aseguró ante medios oficialistas que el proyecto “está totalmente listo”, el estado real de la obra contradice ese discurso.

“Esto no lo han terminado, hay un horrible paso vehicular, están trabajando full pero no está terminado”, dijo a DESPACHO 505 un poblador de la zona.

Durante un recorrido por el sitio, Moreno intentó defender el estado del proyecto asegurando que solo faltaba definir la fecha de inauguración: “Estaremos anunciando la inauguración de este hermoso proyecto para los próximos días, seguramente la compañera Rosario (Murillo) estará dando la fecha exacta”.

Pero luego admitió que aún quedan trabajos importantes pendientes: “Ahora nos quedará la vialidad principal, desde este punto (paso a desnivel), hasta El Dorado, más o menos, un poco más de 2.8 kilómetros, que esperamos concluir en el mes de diciembre”.

Anuncios sin sustancia, pagados con dinero público

La fallida inauguración de esta noche iba a cerrar una serie de anuncios que Rosario Murillo ha hecho en los últimos días como parte de las conmemoraciones del 19 de julio: pequeñas obras municipales como tramos de calles, parques reparados o negocios comunitarios. Todos estos proyectos son presentados como “logros del Gobierno”, pero son financiados con fondos públicos sin transparencia en su ejecución ni rendición de cuentas.

Los esposos Ortega-Murillo, que cobran un salario al ocupar la presidencia, convierten estas obras en actos de propaganda política en un contexto de represión, censura y control absoluto del aparato estatal.