Cronista deportivo que superó el Covid-19: «La pandemia aleja la indiferencia de nuestras vidas»

Julio Ricardo López, cronista deportivo de Rivas, superó el Covid-19 y comparte la experiencia de vida que le dejó padecer esta enfermedad.

En tan solo 24 horas el cronista deportivo de Rivas Julio Ricardo López experimentó malestares de salud que lo dejaron sin fuerzas. A los primeros síntomas se le sumó fiebre alta, sensación de asfixia y un inusual cambio en el tono de su voz.

Cansado, sin energías y con fiebre, el 25 de mayo antes de salir hacia un centro de salud por recomendación de dos médicos a los que consultó sobre su condición, López alistó jabón, sus chinelas y ropa interior en una mochila. Presentía que lo dejarían hospitalizado, pero no valoraba la idea que su mal estuviera asociado al Covid-19.

Media hora después de pasar consulta en el Centro de Salud de Rivas fue trasladado en ambulancia hasta el hospital de esta ciudad donde permaneció con oxígeno y medicinas durante 4 días.

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Admite que sentía temor de ir al hospital, pero ahora tiene la certeza que el proceso de recuperación que atraviesa se debe a que recibió atención médica oportuna. “Yo aconsejo a otras personas que se sientan afectadas por el Covid-19 que no la piensen mucho en ir en busca de atención médica, porque el tiempo que tardan pensando puede ser la diferencia entre la vida y la muerte”, dice.

Flores cuenta que lo peor de su experiencia como paciente de Covid-19 fue la sensación de asfixia y no poder abrazar a sus familiares. “Esto es lo más terrible, junto al confinamiento en el que permanezco, pero con ayuda de Dios, de los médicos que siempreestaban pendientes de mí y el apoyo de mi familia he ido recuperando mis energías”, relata.

Flores fue dado de alta a las 4 de la tarde del 28 de mayo. La fiebre fue lo primero que superó con la medicina que le suministraban los médicos.

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“El problema era la falta de respiración y eso me tenía asustado porque nunca había sentido esa sensación, pero al recuperarme me dieron de alta con la orientación de permanecer en confinamiento durante 21 días”, explicó Flores.

Al regresar a su casa, Flores encontró una habitación acondicionada por sus familiares de donde podrá salir hasta el 17 de junio. “Para no aburrirme entre las cuatro paredes y no estar haciendo lo mismo, me pongo a leer, otros ratos escucho programas deportivos en la radio. También veo televisión, pero rechazo todo lo que tenga que ver con información del Covid- 19, tanto a nivel nacional como internacional, porque después de lo que he vivido no quiero saber nada sobre esa pandemia”, confiesa.

UNA LECCIÓN DE VIDA

Flores cuenta que durante el tiempo que permaneció internado en sala Covid-19 del Hospital de Rivas pocas veces logró entablar conversaciones con otros pacientes. Tampoco logró reconocer a los médicos que lo atendieron por que vestían trajes similares a los de los astronautas.

Desde el confinamiento en el que permanece, asegura que el Covid-19 le ha dejado muchas lecciones. Se ha acercado más a Dios y, sobre todo, ha alejado de su vida la indiferencia.

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“En medio de toda esta pandemia, pienso que el Covid-19 está alejando de nuestras vidas la indiferencia, porque cuando las cosas no le suceden a uno las ignora. Ahora si me percato que alguien está afectado con este virus inmediatamente me pongo a pensar en mi caso y termino rezando por todos. Considero que la pandemia nos está haciendo más humanos”, reflexiona Flores.

El cronista deportivo cuenta los días para terminar su confinamiento y retomar su vida. Tiene presente que podría ser víctima de estigma, al igual que otras personas que han padecido la enfermedad. No obstante, hasta el momento dice que ha recibido apoyo de amigos y conocidos. Personas que le han ofrecido ayuda y ofrecido visitarlo para colaborar con pendientes como rasurarse, “pero hay que ser precavido y no perjudicar a nadie”, recomienda.