Ortega reemplaza a la DEA con Rusia: un acuerdo con una agencia con limitada capacidad operativa

El régimen de Daniel Ortega intenta llenar el vacío que dejará la retirada de Nicaragua de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) con un acuerdo de cooperación antidrogas y aduanero con Rusia. Sin embargo, esta alianza no será suficiente para mantener la lucha efectiva contra el narcotráfico en el país.

La capacidad técnica, operativa y de inteligencia que ofrecía la DEA es muy difícil de reemplazar con un pacto bilateral con Rusia, cuyo papel en la región es limitado y principalmente técnico.

A través del Acuerdo Presidencial 84-2025 publicado este jueves en La Gaceta, Diario Oficial, los codictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo autorizaron a su hijo Laureano Ortega Murillo para firmar un plan de cooperación entre la Policía Orteguista, la Dirección General de Servicios Aduaneros y el Servicio Federal de Aduanas de la Federación de Rusia que estará vigente entre 2025 y 2027.

El régimen ha decidido reemplazar a la DEA con la misma agencia rusa que en enero del año pasado incautó una tonelada de cocaína procedente de Nicaragua en el puerto de San Petersburgo. En lugar de fortalecer el control interno, el régimen apuesta por una cooperación simbólica con un organismo extranjero que ya dejó en evidencia sus fallos.

El Servicio Federal de Aduanas de Rusia— no solo no es equiparable a la DEA, sino que fue el mismo que detectó una tonelada de cocaína escondida en un contenedor que salió de Nicaragua, en uno de los decomisos más grandes realizados en territorio ruso. La droga tenía un valor estimado de 123 millones de dólares.

El FTS no es la DEA

El Servicio Federal de Aduanas de Rusia (FTS, por sus siglas en ruso) es una entidad gubernamental encargada principalmente del control y supervisión del comercio exterior a través de aduanas, enfocada en la regulación, inspección y fiscalización de mercancías en las fronteras rusas.

Su misión principal es combatir el contrabando y asegurar el cumplimiento de las leyes aduaneras, pero no está diseñada para llevar a cabo investigaciones antidrogas, operativos encubiertos o inteligencia criminal a nivel regional o internacional.

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Por el contrario, la DEA es una agencia especializada en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado a nivel global. Además de contar con una infraestructura técnica y operativa avanzada, la DEA tiene años de experiencia en cooperación regional, inteligencia compartida y despliegue de agentes en terreno para operaciones encubiertas. Su trabajo no solo abarca el control de cargamentos, sino también la investigación de redes criminales, financiamiento ilícito, y coordinación con agencias de seguridad en diferentes países.

La diferencia entre cooperación técnica y capacidad operativa

El acuerdo con Rusia se limita a la cooperación técnica y aduanera, lo que significa que el Servicio Federal de Aduanas podrá ayudar en aspectos como el control y revisión de mercancías sospechosas, intercambio de información y capacitación. Pero no implicaría el despliegue de agentes rusos en Nicaragua ni la realización de operaciones encubiertas o investigaciones complejas contra cárteles.

Mientras que la DEA ha operado durante décadas en la región, construyendo redes de inteligencia y colaboraciones estratégicas, Rusia no tiene infraestructura ni experiencia probada en este campo en Centroamérica.

"Que Laureano Ortega Murillo, sin formación ni experiencia en seguridad o aduanas, sea el encargado de suscribir el acuerdo con Rusia, es un indicio claro del enfoque político detrás del pacto", dice un analista político en el exilio.

La salida de la DEA representa una pérdida significativa para Nicaragua en términos de lucha antidrogas. La agencia aportaba no solo inteligencia estratégica, sino también la capacidad para coordinar operativos internacionales, investigaciones encubiertas y seguimiento de financiamiento ilícito. La experiencia y las herramientas que la DEA puso a disposición eran esenciales para desmantelar redes complejas de narcotráfico.

El acuerdo con Rusia, aunque mantiene un respaldo internacional para el régimen, no compensa la ausencia de estas capacidades. Expertos en seguridad advierten que la lucha contra el narcotráfico requiere de presencia activa, cooperación regional intensa y acceso a inteligencia en tiempo real, elementos que el nuevo pacto no garantiza.