Dictadura elimina la doble nacionalidad en Nicaragua con nueva reforma a la Constitución

La Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó en primera legislatura una nueva reforma parcial a la Constitución Política que establece que los nicaraguenses "perderán su nacionalidad al adquirir otra". La emienda fue enviada con carácter de urgencia por los codictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo y aprobada de inmediato a mano alzada, con 91 votos en la sesión de este viernes 16 de mayo.

La reforma que para su entrada en vigor requerirá de una segunda votación favorable en la próxima Legislatura, establece en el artículo 23 que "las y los extranjeros pueden ser nacionalizados, previa renuncia a su nacionalidad originaria".  Únicamente los ciudadanos centroamericanos de nacimiento, residentes en Nicaragua, podrán optar por la nacionalidad nicaragüense sin perder la de su país de origen.

Ortega y Murillo también madaron a cambiar el artículo 25, el cual tablece que "la nacionalidad nicaragüense se perderá al momento de adquirir otra", elimando por completo el reconomiento de doble nacionalidad para los nicaragüenses nacionalizados en otros países, como ocurría hasta ahora.

Esta reforma, además, condiciona la nacionalidad nicaragüense a un parámetro subjetivo de "lealtad". No se trata de un trámite administrativo, dicen.

"La nacionalidad no es un trámite administrativo, sino un pacto sagrado de lealtad. Quieres adquieren otra nacionalidad y jura lealtad a un Estado extranjero, rompe el vínculo jurídico y moral con Nicaragüa. No puede existir doble fidelidad: la patria exige compromiso exclusivo", alegan los codictadores.

"Por ello, existen Estados soberanos que no permiten la doble nacionalidad. Nicaragua, en ejercicio de su soberanía, debe garantizar que su ciudadanía no sea instrumentalizada por intereses foráneos o contradictorios", agregaron .

Otra forma de control y venganza política

Según Ortega y Murillo, "esa medida reafirma que ser nicaragüenses no es un título, sino un acto de entrega a la defensa de la independencia, soberanía y autodeterminación", y "quien elija otra bandera, renuncia voluntariamente a su lugar en la patria de Sandino, única, indivisible y revolucionaria". Esto revela la motivación represiva y venganza política en la enmienda aunque con ella no afecta únicamente a la disidencia forzada al exilio a partir de 2018 sino a los propios sandinistas desde altos funcionarios hasta simpatizantes.

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Esta es la segunda reforma a la Constitución en menos de seis meses. A mediados de febrero de 2025, el Parlamento puso vigor una emienda a la Constitución Política que en realidad transformó todo el Estado, eliminando la independencia de poderes para concentrar el control total en Ortega y Murillo.

En total, fueron modificados 148 de los 198 artículos de la Carta Magna. Entre los cambios más significativos está la ampliación de cinco a seis años el periodo presidencial y el establecimiento de la figura de "copresidentes", que ascendió a la Presidencia a Rosario Murillo sin necesidad de proceso de elección popular.

Además, se ordenó que el Ejecutivo "coordina" los demás "órganos" del Estado, que dejan de llamarse poderes y legaliza la apatridia.

La reforma también creó las "fuerzas militares de reserva patriótica" y la "policía voluntaria" que han sido denunciados como fuerzas parapoliciales y paramilitares armadas y entrenadas para ejercer labores de vigilancia y represión.