Lenín Cerna, la historia de un torturador sancionado

El nombre de Lenín Cerna trae recuerdos de asesinatos, actos terroristas, torturas y montajes contra personajes públicos cometidos en la década de los 80 cuando dirigió la Seguridad del Estado

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  • octubre 25, 2022
  • 10:01 PM

Cerca de la casa de Rigoberto López Pérez, en el barrio El Calvario, de León, había en los años 40 del siglo pasado una zapatería de un salvadoreño que llegó a Nicaragua huyendo de una masacre que hubo en su país en 1932 perpetrada por el dictador Maximiliano Hernández.

Ese hombre se llamaba René Cerna. Además de zapatero, también era "curandero y vendedor de cualquier cosa", contaría después uno de sus hijos. Lo más llamativo eran sus ideas, las cuales se ven reflejadas en los nombres que le puso a tres de sus siete hijos que procreó con la leonesa Juliana Juárez: Lenin, Engels y Krúpskaia.

El hijo que más se vio influenciado por las ideas comunistas y socialistas del padre fue Lenín y llegó a ser muy conocido y también muy temido en la Nicaragua gobernada por los sandinistas en los años ochenta.

Lenin Cerna Juárez, exguerrillero sandinista que pasó seis años preso junto al actual dictador Daniel Ortega, dirigió en esa década a la Dirección General de Seguridad del Estado (DGSE), sobre la que recaen la mayor parte de las 14,000 denuncias por violaciones de derechos humanos elevadas contra la administración sandinista de los años ochenta, ante organizaciones de derechos humanos.

Es decir, Cerna dirigió las persecuciones y torturas con que el régimen sandinista de esa época trató de neutralizar a todos los nicaragüenses que no estaban de acuerdo con su gobierno.

"Si crímenes fueron defender la Revolución sandinista, defender al pueblo contra los asesinos, contra los que asesinaron a nuestros hijos, a nuestros hermanos; sí, esos fueron crímenes, estoy dispuesto a asumir esos juicios", expresó Cerna en 1999, cuando se habló de llevarlo a juicio, según publicó en ese año El País Digital.

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Tras perder los sandinistas el poder en 1990, Cerna salió del Frente Sandinista (FSLN) para integrarse al Ejército, donde llegó a ser el inspector general, en otras palabras, el tercero al mando. Tras su retiro, regresó al partido rojinegro para coordinar los comandos electorales que siete años después ayudaron a Ortega a regresar al poder después de tres intentos electorales fallidos.

En 2011, debido a una fuerte rivalidad con Rosario Murillo, Cerna fue apartado de cargos de dirección del FSLN. Sin embargo, últimamente se ha visto de nuevo muy cerca del dictador Daniel Ortega. Quizá por ello, este lunes 24 de octubre de 2022, la Oficina del Control de Activos del Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó al temido Lenín Cerna.

El guerrillero

La zapatería de René Cerna tuvo éxito en León, pero la familia "se cansó" y decidieron migrar en 1960. Así lo contó Juliana Juárez, la madre de Lenín, a la revista Visión Sandinista, en la que explicó que vendieron la fábrica de León y llegaron a Managua, a vivir en el barrio Buenos Aires, una parte que hoy está tragada por el mercado Oriental.

En esos primeros años de la década de 1960, Lenín Cerna estudiaba en el Ramírez Goyena. Cuando se bachilleró, comenzó a estudiar Química, pero, cuando su madre llegó a preguntar por él a la universidad, le dijeron que el muchacho tenía mucho tiempo sin llegar a clases.

Lo que sucedía, según contó el propio Cerna en una entrevista en Canal 4, es que desde 1963 él andaba inmiscuido en el Frente Sandinista (FSLN), cuando este solo se llamaba Frente de Liberación Nacional y aún no se apellidaba "Sandinista", pero que finalmente se lo agregó Carlos Fonseca poco después.

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Juliana Juárez, madre de Lenin Cerna, ya fallecida. FOTO TOMADA DE VISIÓN SANDINISTA

Todo inició en un aniversario de la masacre estudiantil del 23 de julio de 1959. Cerna contó que se juntó con varios amigos, entre ellos Jacinto Suárez y Jacinto Baca, y ya después quedó enrolado en el Frente.

El 18 de septiembre de 1968, los sandinistas asaltan la sucursal del Banco de América que estaba en el barrio Buenos Aires. Se roban 63 mil córdobas y matan a un guardia nacional que custodiaba el lugar, Pablo Ochoa.

Tres meses después, la Guardia Nacional captura a Lenín Cerna y el 31de diciembre de 1968 un juez lo deja en prisión por los delitos de robo, homicidio y atentar contra la Constitución, indican archivos periodísticos, que explican que en el juicio se habló de que Cerna no había sido el autor de la muerte de Ochoa.

Cerna fue llevado primero a la cárcel de La Aviación y luego a la cárcel La Modelo, donde pasó seis años presos junto a Daniel Ortega Saavedra. Ahí nacería una amistad que se mantiene hasta hoy. El periodista Fabián Medina, en su libro El Preso 198, habla de que Ortega entabló ahí amistad con otras siete personas que fueron su círculo de hierro, sus únicas amistades, y entre ellos estaban el ahora asesinado periodista Carlos Guadamuz y Lenín Cerna.

En la cárcel, contaría después Cerna, en medio del zancudero, solo hablaban de "ideas revolucionarias". Si se ha escrito que la cárcel moldeó el carácter de Daniel Ortega, parece que también ocurrió lo mismo con Cerna.

 "La cárcel es para mí la gran escuela de la vida, sobre todo cuando tenés un propósito. Si la cárcel es el propósito del sistema, de destruirte, te destruye; pero si en la cárcel tenés un propósito, tus ideas, la cárcel te endurece y te hace más conocedor de lo que es la condición humana. Allí te das cuenta", expresó Cerna.

Desde los años ochenta se dice que Cerna, además de fanático del FSLN, es también de sangre fría, rostro duro, reservado, inteligente, intrigante, conspirador, siniestro, sin escrúpulos y, especialmente, inaccesible. Muy pocas personas pueden abordarlo directamente. A pesar de que se le puede ver en lugares públicos, como la librería Hispamer, si alguien intenta acercársele, inmediatamente lo rodea un anillo de escoltas con las caras muy duras.

A finales de diciembre de 1974, seis años después de que fue encarcelado, Lenín Cerna fue liberado luego de que un comando sandinista se tomó la casa de un exfuncionario somocista, Chema Castillo, con lo que se negoció la salida de los presos políticos en poder de Anastasio Somoza Debayle. Años después, Cerna se casó con la hija de Chema Castillo, de nombre Marisol, la cual llegó a ser miembro del ejército sandinista en los ochenta y en la actualidad es una de los cuatro contralores de la República.

En un avión salieron hacia Cuba. Allá Lenin Cerna se entrenó militarmente y regresó a Nicaragua en 1978, entrando por Honduras, para unirse a las ofensivas finales del sandinismo en contra de Somoza, quien cayó derrocado en julio de 1979.

La Seguridad del Estado

Los guardias nacionales salieron huyendo de Nicaragua cuando entraron al poder los sandinistas. Muchos se fueron a Estados Unidos, Guatemala, El Salvador, pero la mayoría quedó en Honduras.

Lenín Cerna fue nombrado en la embajada de Nicaragua en Honduras, pero estaba lejos de cumplir misiones diplomáticas. Su trabajo consistía en eliminar a los altos jefes militares de la Guardia que estaban en ese país vecino, para evitar que dirigieran una contrarrevolución.

Cerna habría participado, en octubre de 1979, en el asesinato de Pablo Emilio Salazar, el comandante Bravo, al menos proporcionando una pistola a los asesinos. Salazar había dirigido las tropas de la Guardia que se enfrentó al Frente Sur que dirigía Edén Pastora desde Costa Rica, así como a todos los internacionalistas que llegaron a apoyar a los sandinistas en contra de Somoza.

Tras el asesinato de Salazar, las autoridades hondureñas expulsaron a Cerna, quien regresó a Nicaragua y en 1980 lo pusieron al frente de la Dirección General de la Seguridad del Estado (DGSE), cuyo primer jefe fue el ya fallecido Hugo Torres.

Desde la Seguridad del Estado, Cerna comenzó a dirigir las persecuciones contra todas las personas que fueron opuestas al sandinismo, especialmente a aquellas que se creía podían convertirse en contrarrevolucionarios.

Uno de los primeros operativos que Cerna comandó al frente de la Seguridad del Estado fue el asesinato del que está considerado como el primer jefe de los contras, Pedro Joaquín González, comandante Dimas.

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Lenin Cerna en acción cuando era jefe de la Seguridad del Estado. FOTO TOMADA DE INTERNET

Dimas había sido guerrillero sandinista y luego, con los sandinistas en el poder, jefe del cuartel de Quilalí. Pero se le "volteó" a los sandinistas porque vio cómo estaban ultrajando a los campesinos.

En julio de 1980, mientras Fidel Castro visitaba por primera vez Nicaragua para el primer aniversario de la revolución sandinista, Dimas atacó el cuartel de Quilalí.

La Seguridad del Estado lo comenzó a perseguir hasta que dio con otro exguerrillero sandinista, Mamerto Herrera, quien había sido guía de Germán Pomares en la montaña y uno de los mejores amigos de Dimas.

Con la ayuda de Herrera, la Seguridad del Estado encontró a Dimas y lo acribilló. Iniciaban así casi 10 años de Cerna sembrando el terror entre los nicaragüenses.

Asesinatos, actos terroristas, torturas, montajes contra personajes públicos son algunas de las acciones criminales por las cuales se denunció a Cerna.

En 1999, Cerna confesó que eran miembros de la Seguridad del Estado sandinista los integrantes del comando argentino que mató al dictador Anastasio Somoza Debayle, en septiembre de 1980, en Asunción Paraguay.

 En 1982, la Seguridad del Estado le tendió una trampa al padre Bismarck Carballo, entonces director de Radio Católica. Una feligresa lo invitó a almorzar y en el lugar un hombre simulando ser un esposo celoso que encuentra a su mujer con un amante, lo golpeó y lo obligó a desnudarse en el momento que llegó la Policía Sandinista. Lo sacaron a la calle donde lo esperaba una multitud de agitadores y lo grabaron. A mediados de los años 2000, Carballo y Cerna se dieron un abrazo que simbolizó el perdón.

A Cerna se le vincula también como uno de los jefes militares que aprobó el operativo que se conoce como la Navidad Roja. Consistió en que soldados del Ejército Popular Sandinista, entre diciembre de 1981 y enero de 1982, desalojaron a unas 20 comunidades miskitas del Atlántico Norte y las reasentaron por la fuerza en territorios bajo control sandinista. Según la denuncia, en este operativo 64 civiles fueron asesinados, otros 13 torturados y 15 más desaparecidos.

Cerna también dirigió operativos contra líderes de la oposición. En la Seguridad del Estado estuvo asesorado todo el tiempo por los cubanos, especialmente por el famoso Renán Montero, cuyo verdadero nombre era Andrés Barahona López, quien estaba vinculado con Nicaragua desde 1959, cuando participó en la acción armada del Chaparral y luego, en 1979, en el Frente Sur contra las tropas de Somoza.

La Seguridad del Estado también tuvo mucha influencia de la KGB soviética y de la Seguridad del Estado de países como Checoslovaquia y Bulgaria, donde fueron entrenados muchos miembros de la Seguridad nica.

Los comandos electorales

Tras la derrota electoral de los sandinistas en 1990, Cerna se vio obligado a renunciar al FSLN para integrarse como miembro del Ejército, donde fue ascendido a coronel.

En 1993, fue un escándalo su nombramiento como inspector del Ejército, el tercer hombre al mando de ese cuerpo castrense. Activistas de derechos humanos denunciaron que era un peligro para la sociedad nicaragüense debido a su pasado en la Seguridad del Estado sandinista.

Los clamores contra Lenin Cerna no prosperaron, y él se mantuvo en el ejército hasta 1999, cuando pasó a retiro.

A los pocos meses, Daniel Ortega anunció en un acto público el regreso de Cerna al FSLN, con el mismo Cerna en la tarima. Ese día anunció que regresaba para "trabajar por la victoria en las elecciones municipales del próximo año y en las presidenciales del 2000".

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A la izquierda, durante la quema de los tanques de Corinto, en 1983. FOTO TOMADA DE INTERNET

A partir de entonces, Lenin Cerna comenzó a dirigir en cada proceso electoral, municipal o presidencial, a cerca de 30 mil personas que conformaban los comandos electorales del FSLN. Cerna los ocupaba principalmente como fiscales en las juntas receptoras de votos, pero realmente hacían de todo.

En su edición de junio de 2011, la revista Envío explica que esos "fiscales" ayudaban a llenar las plazas cuando había mitines del sandinismo, movían a la gente a votar en las juntas, y se capacitaban para impugnar en tiempo y forma boletas, actas y juntas.

Esa primera elección municipal del año 2000, el FSLN la ganó llevando a Herty Lewites como alcalde de Managua, pero las presidenciales las perdió Ortega frente a Enrique Bolaños.

En 2004, un asesinato puso en la mira de la opinión pública a Cerna: el asesinato de Carlos Guadamuz, su excompañero de prisión, a manos de un ex subordinado de Cerna en la Seguridad del Estado, de nombre William Hurtado. Cerna defendió públicamente al asesino.

Para las siguientes elecciones, los comandos electorales de Lenín Cerna se prepararon mejor hasta que Ortega regresó al poder en las elecciones de 2006.

Con Ortega en el poder, a Rosario Murillo se le despertaron las ansias de llegar a ser presidenta y los personeros del sandinismo comenzaron a hablar de que Murillo podía ser candidata en 2011.

Rosario Murillo y Lenin Cerna no se llevan bien, porque el exguerrillero es parte del sandinismo histórico que rechaza a la esposa de Ortega.

En el año 2011, Rosario Murillo anunció que Daniel Ortega asumía la dirección del Departamento de Organización del FSLN, algo que desde 1999 hacía Lenín Cerna.

Inmediatamente se habló de la caída en desgracia de Cerna y la causa había sido que el exjefe de la Seguridad del Estado había trabajado en la elaboración de la sentencia de la Corte Suprema que ordenó que Ortega pudiera ser candidato presidencial en 2011, a pesar de que la Constitución se lo prohibía.

Con esa sentencia se frustraron las aspiraciones de Murillo de ser la candidata presidencial del FSLN y por eso se las habría cobrado a Cerna.

La sanción de Estados Unidos

Este lunes 24 de octubre de 2022, se conoció que la Oficina del Control de Activos del Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a Lenin Cerna.

La razón de Estados Unidos para sancionarlo es su cercanía con el dictador Daniel Ortega y su pasado como torturador, en momentos en que el régimen Ortega Murillo está acusado de crímenes de lesa humanidad, mantiene a casi 200 presos políticos y realiza una feroz persecución contra los opositores y sacerdotes de la iglesia Católica.

Después de ser defenestrado en 2011, Cerna nuevamente se acercó a Daniel Ortega, quien en el 2013 lo nombró coordinador político del Poder Judicial. Desde entonces se ha mantenido cerca del dictador.

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