Politólogo Humberto Meza: “Bolsonaro y Ortega, los gobernantes que niegan la pandemia”

Meza analiza porqué Ortega y Bolsonaro han decidido hacer poco para contener la pandemia de coronavirus.

Desde su confinamiento en Río de Janeiro, Brasil, Humberto Meza, doctor en Ciencias Políticas, analiza la precaria gestión que realiza el gobierno del presidente Jair Bolsonaro y su similitud con Daniel Ortega.  Ambos han asumido una actitud de negación ante la pandemia de coronavirus.

Meza reside en Río desde hace tres años, pero tiene 10 años viviendo en Brasil. Ha seguido de cerca las políticas de Bolsonaro para responder a la pandemia. Según, la Organización Mundial de la Salud (OMS), Brasil se ha convertido en el epicentro del virus en América Latina y es el segundo país con más contagios del mundo, con una cifra superior a los 347,398 y una cantidad de muertos que supera los  22,013.

Humberto Meza.

Es graduado en la Universidad Estatal de Campina, Unicamp, Sao Paulo, y actualmente funge como investigador de la Universidad Federal de Río de Janeiro. Meza afirma que Jair Bolsonaro y Daniel Ortega, son los únicos dos presidentes que lideran “ese pequeño club de negacionistas” de la pandemia en la región.

¿A qué se debe esta actitudde negación de la pandemia por parte del presidente Bolsonaro?

Bolsonaro mantiene un estilode negación sobre la importancia y seriedad del asunto del virus por dosrazones: Por un lado, está el tema económico, él es un presidente que fueelecto de una manera bastante apretada en Brasil, a pesar de que fue unaelección  polarizada en 2018 y eso legeneró una base popular sobre todo en la favelas de Brasil, pero esa elecciónapretada y esa base ajustada le permite mantener una legitimidad a través deplanes económicos y de consumo, apoyo a las empresas y a la inversión  privada.

El hecho de que haya unaprevención de la pandemia implica que las personas se recojan a nivel privado, elconsumo se detiene, la producción evidentemente se desacelera. Y eso afectaríaun poco la legitimidad que el presidente Bolsonaro mantiene, porque loeconómico se ve afectado, además que él no está dispuesto a apoyar una especiede estímulos como transferencia de rentas o transferencias de recursos a lossectores más vulnerables, como muchos presidentes lo han hecho.

De hecho, aquí hace como hacedos meses se aprobó una especie de bono que es apenas como 100 dólares, paradesempleados y personas que están en el campo informal y ha tenido problemas dedesembolso, porque muchos bancos los que reciben este recurso están llenos depersonas que son de clase pobre o de clase media baja y populares que llegan aestos bancos.

Todo eso ha generado unacrisis política profunda que hasta apenas hace pocos días el Presidente tendríaun campo de batalla bastante abierto de conflictos con alcaldes y gobernadores delos estados brasileños.

Hemos visto que laadministraciones de las alcaldías y gobernadores han hecho su labor paracontrarrestar la pandemia. ¿En el caso de Rio de Janeiro  como se ha manejado esta emergencia sanitaria?

Rio de Janeiro y Sao Pauloson los dos estados donde el caso del Covid es bastante fuerte. Sao Paulolidera, creo que llevan muchos más de 6,000 muertos y Rio de Janeiro con más de4,000 mil casos desde que inició el problema de la pandemia en Brasil. Aquí hayun caso muy curioso y es que ambos gobernadores fueron aliados de Bolsonaro enel inicio del gobierno, incluso hasta hicieron campaña a su favor.

Y en el caso específico delgobernador de Río, Wilson Witzel, él fue electo en la boleta bolsonarista del2018 y ambos (gobernadores) rompieron con Bolsonaro por asuntos políticos antesdel Covid 19, pero la pandemia acentuó más ese conflicto político que ya sevenía arrastrando por algunas razones.

En los Estados de Sao Paulo yde Rio de Janiero, ambos gobernadores acentuaron la estrategia del aislamiento,en el caso de Rio, fue mucho más emblemático porque comenzó la cuarentena desdeinicio de marzo y el gobernador ordenó cerrar las fronteras, suspender losvuelos internacionales y eso abrió un conflicto con el Gobierno Federal, porqueel nivel federal alega que ellos son los que tienen que legitimar los tráficosaéreos y no le corresponde a un gobernador de un estado.

Pero en todo caso en Rio de Janeirohay un aislamiento que se va prorrogando consecuentemente, hay un cierre decomercio, que mantiene los servicios esenciales como los supermercados,farmacias y veterinarias, pero eso no ha tenido mucho impacto, porque vemos quecada día se reduce mucho más el nivel de aislamiento social, las personas estányendo a las calles completamente.

Rio de Janeiro creo que estábásicamente abajo del 50’% de lo deseado que cumpla con la cuarentena.

¿No existe ningún decretopor parte del Gobierno Federal para impedir el paseo normal de las personas,como hizo España, en donde el presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, aprobó unestado de alarma, que impedía la movilización de las personas y otra serie demedidas para controlar la pandemia?

Efectivamente plan deprevención nacional no existe, lo que existe son planes de prevención dealcaldes y gobernadores que conlleva como una fracción, porque parecieran 27planes como compartimentados y no existe nada que unifique esta política de prevención.Lo que sí existe a nivel federal es una crisis profunda de la gestiónsanitaria, porque en menos de tres meses tuvimos el cambio de dos ministros de Salud,uno que renunció y otro que decidió salir por problemas técnicos por no lidiarcon el Gobierno.

¿Y eso de qué manera aafectado en el Gobierno de Bolsonaro ?

A nivel de base creo que nomucho, evidentemente hay un nivel de protesta fuerte contra Bolsonaro. Todoslos días a las 8:30 p.m. hay cacerolazos desde las casas en las principalesciudades de Brasil, como Rio de Janeiro, Sao Paulo, Belo Horizonte, Curitiba, etc,pero más que eso. Lo que sí se ha planteado a nivel federal después derecurrente episodios de negar la pandemia y decir que es una gripe normal yluego de miles de muertos, lo único que ha hecho es una declaratoria de niveloficial aun sin ministro de Salud, porque el que está es interino.

La decisión del nivel federalfue aprobar un protocolo de aplicación de cloroquina en los hospitales públicosen los casos que sean confirmados como más leves. Brasil es un país que tampocoha hecho muchas pruebas con relación a nivel de habitantes, de 200 millones porejemplo ha hecho menos del 40% de pruebas, pero más que eso, lo que hay es unempeño a nivel federal para promover la cloroquina como una forma paliativapara los casos, donde no hay evidencia científica que tenga poderes curativos.Hay que resaltar que ese protocolo del uso de la cloroquina lo hizo el GobiernoFederal sin ninguna firma técnica, lo hizo y ya, ahora veremos como loshospitales lo aplican.

¿Cómo crees que puedaterminar esto? ¿En algún momento el presidente Bolsonaro va a reaccionar al vertanta cantidad de muertos? Brasil se ha convertido en el epicentro de estapandemia en América Latina

Bueno, ya en el mundo Brasilestá en el segundo lugar de casos. Es difícil saber cómo reaccionará Bolsonaroen términos de comprender la seriedad del caso, porque hasta hace pocassemanas, él decía en unas declaraciones públicas, en las que comenzaron a decirque Brasil ya había superado a China en la cantidad de muertos: “Bueno y quépuedo hacer yo?, lamento mucho, pero no puedo hacer milagros”, eso pegó muy maly fue una reacción muy pésima de un gestor nacional público que se declararaincompetente para afrontar esta pandemia.

Sin embargo ahora, está muchomás complicado saber que pueda cambiar de posición, porque en los últimos díassalió un video que se filtró por orden del Tribunal Federal en el que Bolsonaroen una reunión con sus ministros demuestra públicamente su intención deinterferir en las investigaciones de la Policía Federal que afectan a sufamilia específicamente en Río de Janeiro y eso ha provocado una crisispolítica tremenda, tremenda, al punto que ya existen alrededor de 20 pedidos deimpeachment en el Congreso Federal que veremos en los próximos días si avanza o no.  

Un detalle, ¿no te parecemucha coincidencia el caso de Bolsonaro con Daniel Ortega, ambos manejan pésimoel tema de la pandemia y por otro lado Ortega también viene de un problemasociopolítico que lo arrastra desde el 2018 y ahora se suma el problema delCovid 19?

Bueno, pero lo que los une esuna sensación antidemocrática, eso es obvio, son presidentes que no tienenningún aprecio por la democracia y por las reglas institucionales, no toleranla diferencia y se muestran como líderes populistas que son capaces de guiar auna nación y conversan con sus bases a partir de elementos anti-reglas.

En el caso de Bolsonaro, yasabemos que hay un discurso económico de mantener cada vez más el consumo, lainversión privada, los planes financieros. Brasil estaba entrando y desdecuatro años vive en un onda ultraliberal que se acentúa aún más después delgolpe de estado contra la expresidenta Dilma Rousseff en el 2016.

En el caso de Nicaragua,Ortega requiere tener una especie de discurso de base económica, es decir élquiere demostrar que es un presidente que consigue gestionar el país a partirde una producción que se mantiene y que sabemos que se vio afectada por el2018, pero él requiere mantener un país de una forma activa porque de esa formacontribuye a su baja legitimidad.

Por otro lado, el casoespecífico del FSLN o de Ortega, yo creo que esto también responde a la posturaque el Frente Sandinista ha tenido desde siempre, de auto arrogarse ydeclararse como propietario de las calles en Nicaragua, el espacio público lecorresponde solo al FSLN y solo ellos pueden estar. Ya que afrontar la pandemiarequiere planes de prevención que principalmente están marcados por elaislamiento social, el confinamiento de las personas, eso implica que la genteno está yendo a las calles.

El Frente se reniegadesplegarse a nivel privado porque no quiere perder ese espacio de las callesque prácticamente las mantiene a nivel de armas, porque nadie puede manifestarsesolamente ellos, y eso implica que nunca van a abandonar las calles, aunque seaen medio de una pandemia y aunque hayan tenido vidas perdidas de la baseorteguista. Esos elementos contribuyen casualmente a ese nivel de gestión quehacen ambos presidentes.

Y volviendo a Brasil, ¿queha hecho la oposición política ante este hecho que está demostrado de que elpresidente Bolsonaro no tiene ninguna política de estado para afrontar lapandemia?

Hay un conjunto de 20 solicitudes de impeachment en el congreso, todas han sido presentados por la oposición, inclusive ex-aliados de Bolsonaro, eso podríamos decir que contribuye a un resultado de la oposición, pero también pudiéramos decir que es un problema de oposición porque tener 20 proyectos de impeachment es un signo de división o una dificultad de unidad y la demanda de la unidad es central de la oposición contra Bolsonaro por esta razón: una, porque hay elecciones municipales este año  y la oposición sobre todo los partidos de izquierda más allá del PT, todos los partidos de izquierda estaba apostando por poder presentar candidatos unidos de manera que puedan rescatar las principales ciudades, tal vez, las capitales de los estados, pero ha sido muy complicado conseguir esa unión y todo esto ha sido afectado evidentemente por estrategias.