Dos niñas se quitan la vida en 24 horas: confirman que acoso escolar provocó suicidio en un colegio de Ciudad Sandino

La muerte de la estudiante de nueve años dentro del Colegio Xolotlán, en Ciudad Sandino fue un suicidio detonado por el acoso escolar. Fuentes vinculadas a la investigación confirmaron a DESPACHO 505 que la niña de iniciales A.C.G.D., quien cursaba el cuarto grado de primaria, se quitó la vida agobiada por las constantes burlas de sus compañeras sobre su apariencia física.

El hallazgo ocurrió a las 11:30 de la mañana del miércoles 28 de octubre, en pleno turno matutino. La menor fue encontrada sin vida en uno de los servicios higiénicos del centro educativo público, ubicado en el residencial Altos de Motastepe. 

Según los detalles de la investigación, la niña utilizó una cinta de tela que ató a un cuartón divisorio del baño. Su cuerpo fue trasladado y examinado por el Instituto de Medicina Legal (IML) para su debida autopsia.

Pese a la gravedad del suceso, que expone el fracaso de los protocolos de supervisión del personal docente y la falta de mecanismos de prevención contra el bullying en las escuelas públicas, el Ministerio de Educación (Mined) y la Policía Nacional mantienen un hermetismo absoluto sobre el caso.

La alerta nacional: dos tragedias en 24 horas

El drama del Colegio Xolotlán no es un hecho aislado. En un lapso de apenas 24 horas, una segunda niña tomó la misma decisión extrema, esta vez en el Distrito I de Managua, arrastrada por crisis emocionales originadas en el seno del hogar.

Se trata de una niña de 10 años, estudiante de sexto grado en la escuela Otto de la Rocha, de iniciales N.C.M.P. La menor fue encontrada sin vida en su casa de habitación, en el barrio El Riguero, tras colgarse del techo con una cuerda.

La médico forense del IML determinó como causa de muerte asfixia mecánica por ahorcamiento, y descartó la existencia de signos de violencia externa. 

Las investigaciones preliminares de las autoridades apuntan a que la tragedia fue “motivada por problemas familiares”. La niña vivía al cuidado de su padre y su abuela materna, mientras su madre se encontraba laborando fuera de Nicaragua.

Ambas muertes colocan al país frente a una crisis silenciosa. Hasta el momento, las autoridades no han emitido ninguna alerta de salud pública.