
Aprobado: el 2 de octubre los cancilleres de la OEA deciden las medidas contra el régimen de Ortega y Murillo
El Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó este miércoles la resolución que fija hora y fecha para la Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores sobre Nicaragua: se celebrará el próximo viernes 2 de octubre de 2026 a las 11:00 a.m. (hora de Washington, Estados Unidos).
La decisión del máximo órgano político del organismo multilateral ratifica el proyecto de resolución presentado por Paraguay, en representación de un bloque de países integrado por Argentina, Chile, Estados Unidos y Perú.
MÁS NOTICIAS | La ONU eleva las desapariciones forzadas en Nicaragua a crimen de lesa humanidad y exige saber el paradero de 29 opositores
La cita de cancilleres, convocada en la sede principal de la OEA en Washington, D.C., tiene como mandato expreso “considerar la situación en Nicaragua y las acciones apropiadas”, de conformidad con la Carta de la OEA, la Carta Democrática Interamericana y el derecho internacional.
El encuentro de alto nivel llega tras la aprobación de las reformas constitucionales por parte del régimen nicaragüense, que anularon la competencia electoral y blindaron la permanencia en el poder de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Una simple condena no es suficiente
Con la aprobación de este miércoles, el organismo interamericano deja listo el camino para que los cancilleres aborden la propuesta impulsada por el Secretario General de la OEA, Albert R. Ramdin, sobre la adopción de sanciones financieras coordinadas y la aplicación de restricciones de viaje a funcionarios de la dictadura a nivel hemisférico.
“Lo que está ocurriendo en Nicaragua es absolutamente inaceptable. Pero una simple condena no es suficiente. Si nos reunimos tiene que ser para tomar medidas”, ha dicho.
El Consejo Permanente de la OEA aprobó el pasado 19 de agosto convocar una reunión de ministros de Exteriores del organismo, todavía sin fecha, para abordar la situación en Nicaragua, después de que el dictador, Daniel Ortega, amenazara con cancelar las elecciones.
La convocatoria fue aprobada con el voto a favor de 26 países, el rechazo de Brasil y la abstención de México.



