ICE detiene al «Chino Enoc», paramilitar confeso desterrado por el régimen Ortega-Murillo

El exmilitante sandinista y paramilitar confeso Marlon Gerardo Sáenz Cruz, conocido como el «Chino Enoc», se encuentra bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), según confirma el sistema oficial de localización de detenidos de esa institución.

La ficha pública de ICE apenas confirma dos datos: la identidad completa de Sáenz Cruz y Nicaragua como país de nacimiento. El registro no precisa dónde permanece detenido ni bajo qué circunstancias fue puesto bajo custodia. Para conocer su ubicación, la plataforma se limita a remitir a los usuarios a una línea telefónica de atención.

Sáenz habría acudido la mañana del lunes 17 de agosto a una oficina del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) en Los Ángeles para una diligencia relacionada con su situación migratoria. Lo que se conoce a través de fuentes no oficiales es que fue retenido después de permanecer varias horas en esas instalaciones.

La aparición de su nombre en el localizador de ICE confirma que quedó en poder de las autoridades migratorias, aunque hasta ahora ninguna institución estadounidense ha informado si enfrenta un proceso de deportación, una revisión de su solicitud de asilo u otra medida migratoria.

Sáenz Cruz llegó a Estados Unidos el 9 de febrero de 2023 como parte del grupo de 222 presos políticos desterrados por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en un vuelo a Washington. Antes de expulsarlos del país, la dictadura los declaró «traidores a la patria» y posteriormente los despojó de la nacionalidad nicaragüense.

De paramilitar a perseguido por el régimen

El «Chino Enoc», originario de Condega y vinculado durante años al Frente Sandinista, reconoció públicamente que sectores del llamado sandinismo histórico participaron en las fuerzas paramilitares utilizadas por el régimen para reprimir las protestas de 2018, lo que dejó al menos 350 personas muertes, según organismos de derechos humanos.

Pese a su defensa del orteguismo, Sáenz cayó en desgracia cuando comenzó a dirigir críticas contra Rosario Murillo. Llegó a acusarla de haberse apoderado del FSLN y de promover un supuesto plan para asesinarlo.

La Policía lo capturó el 18 de mayo de 2022 junto con Franklin Salgado Amador. La justicia orteguista aseguró que ambos llevaban dos fusiles AK-47, un revólver calibre 38 y seis paquetes de cocaína en un vehículo cerca de la comunidad Las Naranjitas, en Estelí.

Sáenz fue condenado a 12 años y seis meses de prisión por transporte ilegal de drogas, delitos relacionados con armas restringidas y portación ilegal de armas de fuego. Su defensa denunció irregularidades en el proceso, pero el Tribunal de Apelaciones de Managua confirmó la sentencia.

Aunque debía permanecer encarcelado hasta noviembre de 2034, Ortega y Murillo lo incluyeron entre los 222 presos expulsados a Estados Unidos. Su presencia en ese país como parte de los prisioneros políticos víctimas de la dictadura provocó cuestionamientos de sectores de la diáspora nicaragüense por su participación reconocida en las estructuras paramilitares de 2018.

En octubre de 2025, el subsecretario de Estado, Christopher Landau, respondió a una denuncia pública sobre Sáenz y afirmó que revisaría el caso. Por ahora, las autoridades estadounidenses no han explicado si su detención está relacionada con esos señalamientos.