Otro femicidio: joven de 22 años asesinada por su expareja en Granada
La joven Katy Francela Rodríguez Mendoza, de 22 años, fue asesinada en el departamento de Granada. Su cuerpo fue localizado este jueves en un predio baldío a la altura del kilómetro 65 de la carretera que conecta la ciudad de Granada con la comunidad de Malacatoya.
De acuerdo con la información preliminar del caso, Rodríguez fue citada en la zona por su expareja, José Gabriel Espinoza López, señalado como principal sospechoso del crimen. Tras estrangularla, abandonó el cuerpo en el lugar, donde más tarde fue hallado por pobladores.
Ambos se habrían separado hace apenas dos meses. El femicidase quitó la vida tras cometer el crimen.
Con este caso, el número de femicidios en Nicaragua asciende a 43 en lo que va de 2025, según datos de la organización Católicas por el Derecho a Decidir (CDD). Además, otras 16 nicaragüenses han sido asesinadas en el extranjero en el mismo período.
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En lo que va de septiembre, ya se contabilizan seis femicidios en diferentes partes del país. El de Katy Francela Rodríguez es el primero registrado en Granada este año.
Policía calla
En los últimos crímenes, la Policía ha mantenido silencio, sin brindar información pública ni presentar a los acusados, como solía hacerlo en el pasado. Este hermetismo ha sido señalado como una muestra de la falta de transparencia y de políticas efectivas para enfrentar la violencia de género en Nicaragua.
La socióloga y feminista María Teresa Blandón ha señalado que los femicidios no son episodios aislados ni hechos fortuitos, sino expresiones de un “acto de poder sin máscara” en el que se evidencia la vigencia de una cultura patriarcal. Para ella, estos crímenes reflejan “dominio masculino sobre la vida de las mujeres”, enraizado en normas sociales que las colocan en subordinación y a los hombres en un lugar de jerarquía y legitimación del uso de la violencia.
Además, Blandón advierte que la impunidad, la falta de mecanismos efectivos de prevención, la discrecionalidad institucional y la inacción del Estado son factores que permiten que esta violencia se reproduzca. Destaca que muchas víctimas son mujeres jóvenes, con hijas o hijos, en situaciones de vulnerabilidad económica, y la mayoría de los agresores tienen algún vínculo con ellas (pareja, expareja, familiar). Para la activista, el silencio oficial, los indultos a agresores, y comisarías que funcionan de modo decorativo contribuyen a que el riesgo para las mujeres siga siendo alto.



