Defensores celebran que la ONU mantenga el escrutinio sobre Nicaragua y llaman a las víctimas a “no callar”

Defensores de derechos humanos valoraron positivamente el más reciente informe del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), presentado en Ginebra, y subrayaron que mantiene bajo vigilancia internacional a Nicaragua. Para ellos, el documento es una radiografía de la impunidad del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

La presidenta del Mecanismo de Expertos sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (MEDPI) de la ONU, Anexa Alfred Cunningham, destacó la importancia de que, pese al aislamiento del régimen, Nicaragua siga bajo observación internacional. “Nicaragua decidió no colaborar con los mecanismos de diálogo de las Naciones Unidas en relación a los derechos humanos, pero eso no quiere decir que su responsabilidad internacional haya cesado”, señaló la experta, quien también ha sufrido destierro por parte de la dictadura.

La organización de derechos humanos Raza e Igualdad coincidió en que el informe fortalece la rendición de cuentas. El organismo enfatizó que la documentación de torturas, expulsiones y leyes represivas refuerza las bases para exigir responsabilidad internacional por las violaciones cometidas.

Fotografía de la impunidad

El abogado Danny Ramírez-Ayérdiz, del Centro de Asistencia Legal Interamericano en Derechos Humanos (CALIDH), resaltó el nivel de detalle del informe, en particular la identificación de responsabilidades estatales. “El ACNUDH tiene la capacidad de recibir denuncias, pero principalmente de determinar de una forma muy específica a qué entidades del Estado les corresponde la responsabilidad”, subrayó.

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Por su parte, la defensora Haydée Castillo describió el informe como una “fotografía de la criminalidad e impunidad con la que actúa el sistema dictatorial en Nicaragua liderado por Rosario Murillo y Daniel Ortega”.

Castillo también apuntó sus críticas a los partidos políticos de oposición y a sectores económicos, a quienes acusó de “actuar como cómplices” del régimen. A la vez, lanzó un mensaje directo a quienes han sido víctimas de abusos: “Llamo a las víctimas a no callar y continuar, incluso de forma anónima, con sus denuncias”, expresó.

El informe Situación de los derechos humanos en Nicaragua, presentado el martes en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, documenta expulsiones, prohibiciones de ingreso al país, torturas en las cárceles, leyes represivas y la reforma constitucional que concentra el poder en Ortega y Murillo. Para la sociedad civil, lo esencial es que la comunidad internacional mantiene la atención puesta sobre Nicaragua y que las voces de las víctimas siguen siendo escuchadas.