EE.UU. exige prueba de vida del periodista Leo Cárcamo secuestrado por la dictadura en noviembre de 2024

El Departamento de Estado de los Estados Unidos exigió este jueves una prueba de vida del periodista nicaragüense Leo Cárcamo, secuestrado por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo en León, el pasado 22 de noviembre de 2024, y cuyo paradero sigue siendo desconocido.

A pesar de las amenaza de la dictadura sandinista contra funcionarios de la embajada de los Estados Unidos en Nicaragua, el Departamento de Estado ha seguido exigiendo la liberación de todos los presos políticos.

A través de un mensaje en la cuenta X, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, exigió la libertad inmediata e incondicional de los presos políticos en Nicaragua.

“Exigimos pruebas inmediatas de que el periodista Leo Cárcamo se encuentre con vida, su paradero sigue desconocido después de que la dictadura de Murillo-Ortega lo detuviera simplemente por ejercer su profesión", indicó el Departamento de Estado de los Estados Unidos en X.

Asimismo, responsibilizó a la dictadura Ortega-Murillo por el secuestro de opositores en Nicaragua y aseguró que tendrán que rendir cuenta.

"El régimen de Murillo-Ortega y sus cómplices han de rendir cuentas, todos los presos políticos deben ser liberados incondicionalmente. Libertad Ya", reafirmó el mensaje en X.

Ortega-Murillo ignoran presión internacional

La dictadura acusó al Departamento de Estado y a la sede diplomática de emitir una comunicación "irrespetuosa, calumniosa y difamatoria" al denunciar el caso del médico Yerri Estrada Ruiz, a quien el régimen condenó de "golpista y terrorista".

En la comunicación enviada por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaraga a la embajada de los Estados Unidos, advirtió que "este tipo de publicaciones y acusaciones falsas exponen a quienes las difunden", acusando además a la Embajada de utilizar un lenguaje "propio del activismo de organismos irresponsables".

La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) había ordenado en enero de este año a la dictadura Ortega-Murillo, la liberación inmediata de Leo Cárcamo; sin embargo, su llamado fue ignorado. También había pedido que informaran sobre su paradero, su estado de salud y vida.

Cárcamo fue detenido mientras ejercía labores periodísticas y, desde entonces, organizaciones de derechos humanos han denunciado el silencio oficial sobre su situación. La comunidad internacional ha intensificado la presión contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, a quienes responsabilizan por el hostigamiento sistemático a periodistas y opositores.

Diversos organismos defensores de la libertad de prensa han sumado sus voces a este llamado, exigiendo la liberación de Cárcamo y de todos los presos políticos en Nicaragua; sin embargo, la dictadura ha guardado silencio.