Nadia Robleto y Claudia Vargas denuncian en España la represión transnacional del régimen Ortega-Murillo
Nadia Robleto, esposa del opositor Joao Maldonado, y Claudia Vargas, viuda del mayor en retiro del Ejército de Nicaragua Roberto Samcam, han emprendido la denuncia de la represión transnacional que ejerce el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo contra opositores exiliados.
"Soy un retrato vivo de la persecución transnacional, sufrí un atentado un 10 de enero a la par de mi esposo Joao Maldonado… después quise morirme muchas veces y ya no continuar", expresó Robleto entre lágrimas y con las voz quebrantada por un cansancio que le quedó como secuela del violento incidente.
Robleto, forzada a usar silla de ruedas tras el atentado, participó junto a Vargas en el foro La represión transnacional del régimen nicaragüense, en Barcelona, España. Durante su intervención narró el horror que vivió durante el atentado y que le ha dejado secuelas físicas y psicologicas graves.
Ella vio a la persona que les disparó porque fue de frente, pero asegura que hasta la fecha no es capaz de describirlo. "Todos los días tengo miedo a pesar de que estemos lejos", agregó.
"La persecución transaccional ha llegado a donde sea que haya una embajada nicaragüense", denunció tras alertar que tanto ella como los demás exiliados corren riesgo.
Claudia Vargas: "El silencio no es opción"
Por su parte, Claudia Vargas, viuda del exmilitar asesinado Roberto Samcam, expresó que para los exiliados "el silencio no es opción" y que en Costa Rica viven el exilio en resistencia.
"Hay un brazo impune que está cruzando la frontera y nos está persiguiendo de manera selectiva uno a uno y que no nos perdona que nos hayamos levantado y que sigamos en el exilio levantando la voz", sostuvo Vargas.
Tras tres meses del asesinato de su esposo, resaltó la existencia de la persecución política fuera de las fronteras nicaragüenses por parte de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, "pero también una voluntad de no callar y una resistencia feroz".
El foro también contó con la presencia de Juan Carlos Arce, abogado del Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más, quien afirmó que "como nunca el régimen está implementando desaparición forzada para generar miedo". El mensaje -dijo- ha sido claro: "Cállense". Sin embargo, reafirmó que en el exilio y ante todas las instancias internacionales "seguiremos hablando".
CIDH: La represión del régimen es un "reto creciente"
En junio pasado, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó su profunda preocupación por la intensificación de la represión del régimen de Ortega-Murillo más allá de las fronteras de Nicaragua. En un comunicado oficial, el organismo denunció actos de persecución, vigilancia y hostigamiento contra personas exiliadas, defensoras de derechos humanos y organizaciones de la sociedad civil nicaragüense que operan desde el exterior.
Según información recibida por la CIDH y su Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (Meseni), la represión transnacional ha incluido actos de violencia, amenazas y atentados contra opositores en el exilio, como el que sufrió el mayor en retiro Roberto Samcam, el 19 de junio en su residencia en San José, Costa Rica.
"El fenómeno de la represión transnacional representa un reto creciente y complejo para los Estados y para el Sistema Interamericano en su conjunto", advirtió el Estado costarricense en declaraciones recogidas por la CIDH.
La Comisión alertó, además, sobre el uso indebido de alertas rojas de Interpol y de solicitudes de extradición contra solicitantes de asilo, como parte de los mecanismos empleados por el régimen para criminalizar a sus opositores y restringir su libertad de movimiento.



