Opositores advierten fracturas internas en el Ejército tras sometimiento de Julio César Avilés a la dictadura
La decisión del jefe del Ejército, Julio César Avilés, de someter a las fuerzas armadas a la voluntad de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, y de amenazar a los mandos militares con acusarlos de traición a la patria en caso de desacatar la orden, evidencia las fracturas internas dentro del cuerpo castrense, advierten opositores nicaragüenses.
Durante el acto del 46 aniversario de la institución militar, Avilés afirmó que está dispuesto a morir, si es necesario, para defender a la dictaruda sandinista. Para los opositores nicaragüenses Juan Sebastián Chamorro y Félix Maradiaga las palabras del jefe castrense evidencia la necesidad del régimen de tomar el control interno en medio de fracturas internas ante una eventual transición de poder.
Juan Sebastián Chamorro, exprecandidato presidencial y exiliadon político, aseguró que Avilés no es más que un “lacayo” de Daniel Ortega, y su discurso patriótico no oculta la subordinación total del Ejército al poder político ni la responsabilidad de la institución en crímenes cometidos contra la población.
“Ese señor, el supuesto general Avilés, obviamente va a ladrar lo que su amo le dice. Creo yo que el tema del Ejército ha sido la gran desgracia de nuestra historia”, afirmó Chamorro.
Chamorro responsabilizó al Ejército por la represión en 2018, cuando Ortega les pidió "que usaran las armas contra la población civil" y exigió rendición de cuenta por los "crímenes cometidos", los cuales son responsabilidad en gran parte de los altos mandos militares, "que son los autores intelectuales de estos delitos”.
Reacomodo de poder a la medida de Murillo
El también opositor Luis Blandón, presidente de UNAMOS, analizó el discurso como parte de un reacomodo de poder dentro del régimen, en el que Rosario Murillo gana protagonismo ante el debilitamiento de Ortega.
“Este discurso de Julio César Avilés responde básicamente al proceso de transición que se está dando dentro de la estructura de la dictadura. Daniel Ortega le está dando más poder a Rosario Murillo y por eso ellos necesitan que haya compactación del Ejército de Nicaragua”, sostuvo.
Blandón explicó que el llamado a la cohesión militar tiene un trasfondo claro. “Por eso, Avilés hace un llamado a la cohesión, hizo un llamado a no ser traidores a la patria, precisamente porque ellos saben que hay rupturas internas, hay fracturas internas, hay erosión interna en toda la estructura de la dictadura. Y lo hemos visto con los encarcelamientos que se han dado con personajes históricos del Frente Sandinista”, añadió.
El opositor nicaragüense aseguró que Murillo busca consolidarse como sucesora, pues "ha entrado en estos últimos meses a tener un rol protagónico, porque ella se ve asumiendo el poder absoluto una vez Daniel Ortega muera y precisamente porque vemos a una figura de Daniel Ortega debilitado y con poco margen de acción”, advirtió.
Además, señaló que el régimen está colocando leales a la codictadora, en instituciones clave "como la Policía Nacional, con dos jefes al mando, y en el Ejército, nombrando a varias personas que le rindan lealtad a Rosario Murillo. Este discurso obedece precisamente a que no tengan mayor riesgo cuando ocurra esa transición”, afirmó.
Aviles pide "lealtad"
Durante el acto conmemorativo, el general Julio César Avilés advirtió que cualquier desobediencia a la Constitución sería considerada “traición a la patria” y pidió “obediencia total” al régimen Ortega-Murillo.
“Nos corresponde a todos los que amamos esta tierra defender la paz, la soberanía, la independencia, la autodeterminación. Defenderla firmemente ante cualquier menoscabo. Todo el que atente a ese sagrado derecho son traidores a la patria”, afirmó.
El jefe castrense, sancionado por Estados Unidos y ratificado para un cuarto mandato, agradeció a Ortega y Murillo por su respaldo. “Como jefatura suprema les decimos cuenten con la firme determinación con los que integramos el Ejército de Nicaragua para seguir construyendo una Nicaragua justa, próspera”, dijo.
Avilés aseguró que prefiere morir antes que traicionar al régimen. “Nada ni nadie nos hará cambiar nuestra determinación… No hay mentiras, no hay calumnias, no hay presiones o agresión alguna que nos pueda doblegar. Nuestra posición es invariable, jamás nos prestaremos a intereses extranjeros y vendepatria”, enfatizó.



