Al menos 73 personas permanecen presas por motivos políticos en Nicaragua
Al 30 de agosto de 2025, al menos 73 personas continúan detenidas por motivos políticos en Nicaragua, según el Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas. Los familiares denuncian que la dictadura a manos de Daniel Ortega y Rosario Murillo mantiene una política de represión y persecución contra toda persona que muestre rechazo a su gestion dentro y fuera del país.
Desde 2018, el Mecanismo ha reconocido a 1,478 personas como presas políticas. Según el conteo del Mecanismo, actualizado y publicado este lunes primero de septiembre; de las 73 personas detenidas, 59 son hombres y 14 mujeres, incluyendo 23 adultos mayores y 33 desaparecidos, víctimas de detenciones arbitrarias, secuestro estatal y tortura. De estas personas, 36 han sido condenadas, mientras 37 permanecen sin condena, evidenciando el uso de la prisión como instrumento de intimidación política, denuncian.
Sus vidas están en peligro
Los familiares de los presos políticos denunciaron la grave situación que enfrentan todos los presos políticos. “La vida de nuestros familiares está en riesgo permanente, y el silencio oficial no es más que una confirmación de la crueldad con la que actúa este régimen”, afirmaron.
Añadieron que se niegan a normalizar la represión ejercida por el régimen, ya que es una "práctica infame" y denuncian que cada muerte bajo custodia estatal "es un asesinato político”.
La situación también ha sido señalada por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH). En una publicación reciente en la red social X, la OACNUDH señala que en Nicaragua 30 personas (21 hombres y 9 mujeres) permanecen desaparecidas tras haber sido detenidas de manera arbitraria, y que al menos 13 de ellas presentan condiciones delicadas de salud.
La organización instó al régimen a poner fin a la desaparición forzada y a liberar a todas las personas detenidas de forma arbitraria.
“En Nicaragua, 30 personas permanecen desaparecidas después de haber sido detenidas de manera arbitraria. De éstas, al menos 13 tienen condiciones delicadas de salud. Instamos al Estado a poner fin a la desaparición forzada y a liberar a todas las personas detenidas arbitrariamente", sentencian.
Los familiares y organizaciones de derechos humanos han emitido un conjunto de exigencias claras. Reclaman la liberación inmediata e incondicional de todas las personas presas políticas, la aparición con vida de todas las personas desaparecidas, el respeto al derecho a la vida, la integridad y la dignidad de cada prisionero de conciencia, así como la rendición de cuentas de quienes ordenan y ejecutan estos crímenes de lesa humanidad.
En su comunicado, los familiares hicieron un llamado urgente a la comunidad internacional, a los organismos de derechos humanos y a los gobiernos democráticos del mundo.
“El pueblo nicaragüense necesita acciones firmes que contribuyan a detener esta barbarie y abrir paso a la justicia, la libertad y la democracia”, subrayaron.
En una semana: dos muertos
La semana pasada, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo entregó sin vida a dos opositores detenidos arbitrariamente. El 29 de agosto, la familia del abogado Carlos Cárdenas Zepeda recibió su cuerpo, 15 días después de su arresto. Cárdenas, originario de Managua, fue detenido sin orden judicial el 14 de agosto. Su muerte bajo custodia ha sido calificada como un asesinato político por organizaciones opositoras.
Días antes, el 26 de agosto, el opositor Mauricio Alonso Prieto fue entregado muerto a su familia tras más de un mes de desaparición forzada. La dictadura prohibió el velorio, la misa y la autopsia del cadáver, imponiendo un entierro exprés en su municipio natal de Jinotepe, Carazo.



