Dictadura Ortega-Murillo ha convertido a Nicaragua en refugio de corruptos por asilo a prófugo colombiano
La activista Haydée Castillo y el presidente de UNAMOS, Luis Blandón, denunciaron que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha convertido a Nicaragua en un refugio de corruptos, después que la dictadura le concedió asilo político al exdirector del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre) de Colombia, Carlos Ramón González, acusado por actos de corrupción.
González, quien fue asilado en Nicaragua este 20 de agosto, había sido solicitado en extradición por el gobierno colombiano para enfrentar una acusación por cohecho, apropiación de bienes del Estado y lavado de activos, al señalarlo de ordenar millonarias coimas a los expresidentes del Senado, Iván Name, y de la Cámara de Representantes, Andrés Calle, hoy detenidos por este caso.
La defensora de derechos humanos Haydee Castillo afirmó que Nicaragua se ha convertido en un refugio para personas con antecedentes penales, mientras persigue y expulsa a opositores políticos nicaragüeses a quienes considera traidores de la patria.
“Esta situación con el prófugo de la justicia colombiana, de apellido González, es una muestra clarísima de que Nicaragua, no el pueblo, sino el sistema político predominante, la dictadura Ortega-Murillo, se ha convertido en un lugar donde pueden refugiarse las personas que tienen delitos y cuentas pendientes con la justicia”, señaló Castillo.
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La activista criticó la manipulación del marco jurídico internacional por parte del régimen.
“Es impresionante la doble moral. Usan el marco jurídico internacional, que protege a personas perseguidas judicialmente, y lo manipulan para sus propios intereses. En el caso del señor González, nada de esto es justificable. Según lo que sabemos, lo que tiene son delitos pendientes con la justicia colombiana”, expresó.
Santuario de prófugos
Luis Blandón, presidente de Unamos, coincidió en que Nicaragua se ha convertido en un santuario para prófugos de la justicia.
“Tristemente, la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo también han convertido a Nicaragua en un país que recibe a prófugos de la justicia. Lo hemos visto con el expresidente de El Salvador, que estuvo asilado en Nicaragua y falleció aquí, también con Martinelli en Panamá, y ahora vemos este caso del colombiano", recordó
Para el político el caso del colombiano evidencia cómo los niveles de corrupción están en todos los ámbitos del Estado nicaragüense, "pues las dictaduras provocan la inmoralidad, promueven la falta de valores y Nicaragua se ha convertido en un país que recibe a prófugos de la justicia de otros países”.
Ambos activistas coincidieron en que estos casos afectan la dignidad del pueblo nicaragüense y refuerzan la percepción de que el país se ha convertido en un refugio de impunidad, mientras los perseguidos políticos son expulsados y silenciados.
El caso de González Merchán
El régimen de Ortega y Murillo alegó que “toda persona tiene el derecho de buscar y recibir asilo en territorio extranjero en caso de persecución por delitos políticos o comunes conexos con los políticos”.
Tres días antes, Colombia había solicitado su extradición. González, de 66 años y excompañero de Gustavo Petro en la desmovilizada guerrilla del M-19, está acusado de desviar recursos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) para pagar sobornos a congresistas a cambio de apoyo legislativo al Gobierno.
El ministro del Interior de Colombia, Armando Benedetti, calificó la negativa de Nicaragua a extraditar a González como “inamistosa y agresiva”.
“Más que ofender, es que si el presidente pide la extradición a cualquier país en el cual existen los tratados y ese país no corresponde a ese pedido de extradición, es algo inamistoso y agresivo que no debe pasar”, declaró Benedetti.



