Al menos 22 personas detenidas en violentas redadas en Carazo, Granada, Masaya y Rivas

Al menos 22 personas fueron secuestradas en una nueva escalada represiva de la Policía sandinista en los departamentos de Carazo, Granada, Masaya y Rivas, denunció la organización Monitoreo Azul y Blanco.

Los operativos, ejecutados con extrema violencia, tuvieron como blanco a excarcelados políticos, opositores, exiliados retornados, artistas, empresarios y líderes comunitarios. Según las denuncias, las redadas incluyeron allanamientos violentos, saqueos, uso de técnica canina, detenciones nocturnas y madrugada y represalias que también han alcanzado a familiares de exiliados y excarcelados políticos.

En Carazo las redadas masivas afectaron barrios y comunidades pocos días después de la confiscación del histórico Colegio San José, perteneciente a las Hermanas Josefinas. El acto de expropiación, anunciado públicamente por Rosario Murillo, estuvo acompañado de un discurso oficial que el Monotoreo Azul y Blanco "buscó justificar la incautación con acusaciones no probadas contra la Iglesia Católica".

El organismo indicó que este clima de confiscaciones ha servido de telón de fondo para intensificar la persecución. 

Justamente en Carazo, el pasado 27 de julio cinco ciudadanos fueron detenidos en el marco del 46º aniversario de la revolución sandinista y luego de que Ortega ordenara "capturar" y "procesar" a quienes "conspiren" contra su régimen, entre ellos el pastor evangélico Rudy Palacios.
Operativos sin orden judicial

El informe detalla que los operativos incluyeron allanamientos sin orden judicial, con destrucción de bienes y robo de pertenencias.

Destaca que muchas de las detenciones fueron ejecutadas durante la noche y madrugada, en algunos casos con múltiples cateos en una misma vivienda. 

A la campaña de detenciones masivas añaden operativos de asedio y vigilancia policial contra líderes comunitarios y opositores que no fueron detenidos.

Hasta el 15 de julio pasado, al menos 54 disidentes y críticos con el régimen de Nicaragua seguían en las cárceles del país, incluidos dieciocho adultos mayores, según el Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas, una coordinadora de activistas de derechos humanos cuyos datos son avalados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

La lista incluye al excomandante de la revolución sandinista Henry Ruiz, confinado en su casa por la Policía de Nicaragua desde el 8 de marzo pasado, así como el antiguo asesor de Ortega y general en retiro, Álvaro Baltodano.

Otras personas que aparecen en la lista son los dirigentes indígenas Brooklyn Rivera Bryan, Steadman Fagoth Müller y Nancy Elizabeth Henríquez.

También los militares en retiro Victor Boitano, y Eddie Moisés González Valdivia, y los periodistas Fabiola Tercero y Leo Cárcamo, entre otros.

Este patrón, advirtió el organismo, confirma la criminalización de la protesta iniciada en 2018 y revela una estrategia sistemática de represalia contra el exilio, utilizando el aparato estatal para castigar y silenciar la disidencia política.

La organización llamó a los organismos internacionales a brindar una atención urgente para frenar la profundización de estas violaciones de derechos humanos. Asimismo, instó a las víctimas, familiares o testigos a denunciar de manera segura y confidencial a través de su correo cifrado o medios habilitados, garantizando la protección de identidad.