Violencia machista sin freno: 29 mujeres han sido asesinadas en lo que va del año
Entre el 1 de enero y el 20 de julio, al menos 29 mujeres han sido asesinadas en Nicaragua, según reportan organizaciones feministas que operan bajo discreción debido a la persecución del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Estos datos evidencian la persistencia de la violencia machista en el país y la urgencia de medidas efectivas para su prevención y sanción.
El último caso registrado ocurrió la tarde del 20 de julio en la colonia Los Laureles, municipio de Nueva Guinea. La víctima, Ana María Ortega García, de 25 años, fue encontrada con golpes en distintas partes del cuerpo y asfixiada con una sábana. La Policía señala como sospechoso a Elvin José Fajardo, expareja de la joven, quien se encuentra prófugo. Familiares confirmaron que la víctima sufría malos tratos previos.
Las organizaciones feministas reportan que los departamentos con mayor número de femicidios son Managua, Chinandega y la Costa Caribe, aunque también se han registrado casos en Nueva Segovia, Matagalpa, Río San Juan, Estelí y otras zonas rurales con limitada presencia policial. Entre las víctimas hay adolescentes, madres de familia, profesionales y mujeres adultas mayores.
Falta de acceso a la justicia y respuesta insuficiente
Una defensora de los derechos de las mujeres explica que, en la mayoría de los casos, no se ha aplicado justicia a favor de las víctimas. Esto representa un grave riesgo para la vida de muchas mujeres que, incluso tras denunciar a sus agresores ante la Policía, no reciben protección efectiva.
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Aunque algunas Comisarías de la Mujer han reabierto en varios departamentos, el personal a cargo carece de capacitación especializada en violencia de género. La Policía muchas veces no actúa para detener a los agresores, lo que perpetúa la impunidad.
Un ejemplo es el caso de Celsa Jasneri García, una joven estudiante de veterinaria de 20 años desaparecida en Nueva Guinea el 24 de junio. Su cuerpo fue encontrado al día siguiente en un río. La Policía inicialmente dijo que murió ahogada, pero el 18 de julio rectificó y señaló como presunto responsable a su tío político, José Luis Gámez Pérez. La joven había enviado un mensaje por WhatsApp alertando que estaba siendo secuestrada, y su familia denunció el caso, pero la Policía tardó en iniciar la investigación, lo que pudo haber evitado su muerte.
Además, la defensora señaló que algunos agresores han sido procesados pero liberados bajo el "perdón presidencial", dejando a las víctimas en situación de vulnerabilidad y perpetuando el ciclo de violencia.



