Estados Unidos aprueba impuesto final a las remesas que aplicará a Nicaragua
El Senado de Estados Unidos aprobó este martes un nuevo impuesto del 1% sobre las remesas enviadas fuera del país mediante efectivo, giros postales, cheques de caja u otros instrumentos físicos. La medida forma parte del ambicioso paquete legislativo respaldado por el expresidente Donald Trump, conocido como el One Big Beautiful Bill Act, y afectará directamente a quienes envían dinero desde Estados Unidos hacia países como Nicaragua por vías no bancarias.
Este nuevo impuesto se aplicará a partir del 1 de enero de 2026. El proveedor del servicio —como Western Union o MoneyGram— será el encargado de aplicar el impuesto y remitirlo al fisco estadounidense. En términos prácticos, si una persona en Estados Unidos envía 500 dólares en efectivo a Nicaragua, pagará 5 dólares adicionales por concepto del nuevo tributo.
La versión original de esta propuesta, promovida por la administración Trump, contemplaba una tasa inicial del 5 %. Posteriormente, la Cámara de Representantes la redujo al 3,5 % durante su discusión en mayo. Finalmente, el Senado —tras negociaciones internas y presión de comunidades migrantes— acordó bajar la tasa al 1 %, cifra incluida en el texto aprobado hoy con 51 votos a favor y 50 en contra, con el vicepresidente J.D. Vance rompiendo el empate a favor del bloque republicano.
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El texto del proyecto establece claramente: "Por la presente se impone un impuesto sobre cualquier transferencia de remesas igual al 1 por ciento del monto de dicha transferencia."
La aprobación de hoy no implica aún que el impuesto entre en vigencia automática. El proyecto debe regresar a la Cámara de Representantes para una votación final sin cambios. De ser aprobado, pasará a la firma del presidente, algo que se espera antes del viernes 4 de julio.
Según datos del Banco Central de Nicaragua, el 83 % de las remesas provienen de Estados Unidos. Aunque muchas personas migrantes ya utilizan transferencias bancarias o aplicaciones electrónicas, una parte considerable sigue enviando dinero en efectivo, especialmente quienes no tienen acceso a servicios bancarios. Para ellos, esta medida implicará un costo adicional que se suma a las comisiones ya existentes.
Expertos estiman que, aunque el porcentaje aprobado es menor al previsto inicialmente, el impacto en familias receptoras en Nicaragua será significativo.



