Diputados aprueban el nuevo Consejo “superrector” de las universidades que relega al CNU
La Asamblea Nacional, controlada por el régimen sandinista, aprobó este jueves, con 91 votos a favor y ninguno en contra, la iniciativa de reforma de ley que elimina el poder y funciones del Consejo Nacional de Universidades (CNU) y lo reemplaza por una nueva estructura centralizada bajo control directo del régimen denominado Consejo Nacional de Rectores de Universidades.
El nuevo ente rector concentrará las decisiones sobre el funcionamiento académico de todas las universidades públicas y privadas del país, es decir, y será la nueva autoridad de la Educación Superior.
Según ordenó Daniel Ortega y Rosario Murillo, los diputados aprobaron sin objeción Ley de Reformas a la Ley No. 89, Ley de Autonomía de las Instituciones de Educación Superior, y la Ley No. 582, Ley General de Educación. El régimen, argumentó que los cambios "optimizan" el sistema universitario público y "ordenan" el papel de las universidades privadas, pero expertos advierten que consolidan el control político total sobre la educación superior.
El nuevo Consejo estará conformado por los rectores de 12 universidades, tanto públicas como privadas, todas alineadas con el régimen tras la cancelación y confiscación de una treintena de centros de estudios superiores autónomos y críticos.
La nueva auroridad no solo sustituye las atribuciones históricas del CNU, sino que crea también una Secretaría Técnica Especializada, que asumirá funciones clave como el Registro Nacional de Títulos y Grados Académicos, así como la planificación, evaluación, acreditación y desarrollo tecnológico de las instituciones de educación superior.
Con esta reforma, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo reconfigura completamente el sistema universitario, reforzando el control estatal sobre la formación académica, la autonomía institucional y la emisión de títulos profesionales, lo que representa —según críticos— un sometimiento de la educación superior independiente en Nicaragua.



