Nicaragua termina el 2023 entre los peores países para ser periodista: destierros, confiscaciones, detenciones y asedio marcaron el año

El 2023 conluyó como otro año sombrío para la libertad de prensa en Nicaragua. El encarcelamiento del periodista Víctor Ticay, el exilio forzado de otros 36 periodistas y nuevas formas de represión, ataques y amenazas son, entre otros, los hechos más graves sobre la situación del periodismo en el país que registra la Fundación por la Libertad de Expresión y Democracia (FLED) en su informe anual.

«La hostilidad y la represión en contra de los medios de comunicación y periodistas independientes no ha cesado, solamente ha mutado a otras expresiones de violencia e intimidación», denuncia la FLED que, junto a la Red Voces del Sur, documentó casos que confirman que el periodismo nicaragüense «continúa bajo ataque, es perseguido y criminalizado».

Ante la gravedad de la situación, la FLED y Voces del Sur denuncian «que Nicaragua se está convirtiendo en uno de los países más peligrosos para ejercer periodismo» en Centroamérica.

64 VÍCTIMAS DE VIOLACIONES A LA LIBERTAD DE PRENSA

En total, el informe reporta 50 alertas de violaciones a la libertad de prensa que corresponden a 86 casos que implican 64 víctimas: 22 mujeres y 42 varones.

Según los autores del reporte, las cifras podrían ser mayores, pues «debido al incremento de la violencia y las amenazas de Nicaragua contra los periodistas exiliados, retirados del oficio o jubilados, las víctimas han optado por el silencio para resguardar su integridad y la de sus familias».

Entre esos casos está el encarcelamiento del periodista Víctor Ticay, condenado «injustamente» a ocho años de prisión en un proceso en el que no tuvo derecho a la defensa. “Demandamos y continuaremos demandando su inmediata liberación sin condiciones”, expresaron ambas organizaciones.

El informe de la FLED y la Red Voces del Sur, indentificó en el último año 33 casos de agresiones y ataques, 26 casos de uso abusivo del poder estatal y 22 de uso del discurso estigmatizante.

Como los principales víctimas mencionan a editores, directores de medios y periodistas o fotorreporteros. Esto, explican, se debe a la desaparición de medios de comunicación tradicionales, aunque reportan perjuicio jurídico a las radios comunitarias Yapti Tasba Bila Baikra y Yapti Tasba Bila Baikra, ubicadas en la Costa Caribe Norte, destaca.

«La sistematización de violaciones a la libertad de prensa documentó las denuncias y agresiones de varios peperiodistas y sus familiares que fueron víctimas del destierro de facto al impedirles el regreso a su país, confiscaciones de sus propiedades, el cierre de sus cuentas bancarias y el retiro de sus cédulas de identidad, entre otros desmanes», detalla el informe.

Desde el inicio de la crisis en Nicaragua, tras la represión armada a las protestas ciudadanas de 2018, el régimen de Daniel Ortega desató una férrea persecución que tuvo entre sus primeros blancos a los medios de comunicación. A la fecha, la FLED y Voces del Sur cifran en 242 el total de periodistas exiliados.