Ortega y Murillo reafirma sumisión absoluta a China y rechazan independencia de Taiwán

Daniel Ortega y Rosario Murillo reiteraron su respaldo total a China en el conflicto con Taiwán. En una comunicación oficial, los dictadores de Nicaragua -que insisten de forma recurrente en exigir la no intromisión en asuntos internos- emitió nota oficial para reafirmar su adhesión al principio de “Una sola China”.

“Reconocemos que en el mundo existe Una Sola China y Taiwán es una parte inalienable del territorio chino”, expresan en la declaración divulgada este lunes en medios de propaganda.

Los Ortega Murillo, que durante décadas se beneficiaron de la cooperación taiwanesa hasta romper relaciones en 2021 para colocarse bajo el ala protectora de Pekín, ahora dice que el de Xi Jinping es «el único Gobierno legítimo que representa a toda China” y rechaza “cualquier forma de independencia de Taiwán”.

El comunicado, respalda además la Resolución 2758 de Naciones Unidas, utilizada por Pekín como base diplomática para aislar internacionalmente a Taiwán, y expresa apoyo a “todos los esfuerzos realizados por China para lograr la reunificación nacional”.

La dictadura nicaragüense también condenó “todo intento de las fuerzas externas de interferir en los asuntos internos de China bajo el pretexto de la cuestión de Taiwán”.

Desde que rompió relaciones con Taiwán en diciembre de 2021 y reanudó vínculos con China, el régimen de Ortega y Murillo ha profundizado su dependencia política y económica de Pekín, convertido ya en uno de sus principales aliados internacionales junto con Rusia e Irán.

El doble discurso de los Ortega Murillo

La política de desconocimiento a Taiwán como nación soberana fue adoptada por el régimen a conveniencia. Cuando Daniel Ortega regresó al poder en 2007 no solo mantuvo la ruptura diplomática con China sino que convenientemente recibió alrededor de 400 millones de dólares de la cooperación taiwanesa que incluyó el préstamo de 100 millones de dólares para financiar el Presupuesto General de la República en el 2019, un oxígeno económico en el inicio de la crisis sociopolítica todavía sin resolver.

Los Ortega Murillo esperaron 14 años para restablecer las relaciones con China y en ese tiempo -consta en registros de prensa-el veterano líder del FSLN no solo se deshizo en elogios sino que consiguió financiamiento para sus más emblemáticos proyectos populistas.

La manipulación del vínculo que sostuvieron con Taiwán es tal que Ortega ha llegado a afirmar en actos públicos que

Durante 14 años, Nicaragua recibió entre 30 y 50 millones de dólares anuales en cooperación taiwanesa. Esos fondos financiaron programas sociales utilizados por el FSLN, proyectos productivos, equipamiento para instituciones estatales y donativos administrados con amplia discrecionalidad por el círculo más cercano del régimen.

No existe evidencia pública de chantaje o presión por parte de Taiwán usurpaba la representación china. Taiwán ha funcionado como un Estado desde 1949, con instituciones, ciudadanía, sistema 
 político y capacidad diplomática propias.

La República Popular China nunca ha gobernado la isla, y Nicaragua mantuvo relaciones diplomáticas soberanas con Taipéi durante décadas.