Estados Unidos declara al régimen de Nicaragua como una “amenaza” y advierte que “todas las opciones están abiertas”

La administración Trump elevó al máximo su tono contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, declaró que la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo es una “amenaza” y “no tiene cabida en nuestro hemisferio”.

Durante la Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de la Organización de los Estados Americanos (OEA) sobre Nicaragua, Landau acusó a Ortega y Murillo de haber desmantelado la democracia para instaurar una “dinastía” y un “Estado policial” que pone en peligro directo la estabilidad y seguridad regional.

“Murillo y Ortega han transformado el hermoso país de Nicaragua en un Estado policial cuyo objetivo es perpetuar su régimen dinástico (…). Si no le tienen miedo a su pueblo, ¿por qué le tienen miedo a las elecciones?”, cuestionó Landau durante su discurso ante los diplomáticos del continente.

Estados Unidos insistió en la idea de que el régimen es una amenaza directa a la paz y seguridad de todo el hemisferio occidenta y advirtió que mantiene “todas las opciones abiertas” para obligar a la dictadura a restituir el orden democrático.

Alerta por espionaje y servicios de seguridad extranjeros

Landau fue categórico al señalar que la crisis democrática nicaragüense dejó de ser un asunto interno para transformarse en un factor de desestabilización regional, impulsado por la facilitación de la migración ilegal y, sobre todo, por la incursión de servicios de inteligencia y seguridad de potencias extranjeras ajenas al continente que entrenan a la Policía.

El funcionario estadounidense dedicó un apartado central de su discurso a denunciar la injerencia de actores externos al hemisferio que operan en suelo nicaragüense con el aval de la dictadura.

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Según Landau, la presencia de servicios de seguridad de otras potencias convierte a Nicaragua en un enclave estratégico de desestabilización.

“Todos entendemos que la crisis democrática en Nicaragua no es únicamente un asunto interno. Todo lo contrario: la dictadura pone en peligro la paz y la seguridad de nuestro hemisferio (…) Estos actores no solo están apuntalando una dictadura; están utilizando a Nicaragua como plataforma de entrada a nuestra región”, denunció Landau ante los ministros de Relaciones Exteriores reunidos este viernes en Washington.

Denuncian torturas a obispos y encarcelación de la familia de Brooklyn Rivera

En el plano de los abusos a los derechos humanos, el alto diplomático llevó ante el foro interamericano casos específicos de represión que han conmocionado al país. Landau se refirió a la reciente muerte bajo custodia estatal del líder indígena miskitu Brooklyn Rivera, calificándola de “terrible tragedia”, y denunció que sus familiares fueron encarcelados “simplemente por haber pedido que les entregaran su cuerpo”.

Asimismo, hizo referencia a la persecución contra la Iglesia católica, recordando el exilio forzado de la mitad del episcopado y revelando denuncias de tratos crueles contra las máximas figuras del clero.

La hoja de ruta: Delegación de alto nivel a Managua y “opciones abiertas”

Tras la aprobación por consenso de la resolución de la OEA sobre Nicaragua, el subsecretario detalló la estrategia que impulsará Washington para garantizar que las exigencias internacionales no sean ignoradas.

Estados Unidos respaldará la conformación de una delegación de alto nivel integrada por Ministros de Relaciones Exteriores que viajará a Managua para entregar al régimen las demandas de la resolución: liberación de prisioneros políticos, restitución de garantías constitucionales, devolución de propiedades confiscadas y fin al espionaje.

“Hoy pedimos mantener abiertas nuestras opciones para decidir cuáles serán los próximos pasos después de que esa delegación haya cumplido su misión”, concluyó Landau, advirtiendo que la presión multilateral se mantendrá firme sobre la cúpula de Managua.