OEA condena abusos del régimen y exige restituir nacionalidad a desterrados
La Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó este 23 de junio una nueva resolución sobre Nicaragua en la que condena las violaciones sistemáticas de derechos humanos atribuidas al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, exigió la liberación de los presos políticos, y reclamó la restitución de la nacionalidad a los desterrado. Además, expresó su preocupación por la muerte del líder indígena Brooklyn Rivera bajo custodia estatal.
La declaración, aprobada durante el 56 período ordinario de sesiones de la OEA celebrado en Ciudad de Panamá, sostiene que la situación en Nicaragua está marcada por el “socavamiento sistémico del orden democrático”, la eliminación de la separación de poderes y el cierre del espacio cívico.
La resolución retoma las conclusiones de organismos internacionales como el Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua (GHREN) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), que han documentado graves abusos contra la población nicaragüense.
OEA advierte sobre crímenes de lesa humanidad
Uno de los puntos más contundentes de la resolución es la condena a las “violaciones y abusos generalizados y sistemáticos de los derechos humanos” documentados por mecanismos internacionales.
La OEA señala que, según el más reciente informe del GHREN, algunos de esos hechos podrían constituir crímenes de lesa humanidad.
Además, insta al Estado de Nicaragua a cooperar con los mecanismos internacionales de derechos humanos, retomar el diálogo con las instancias regionales y adoptar medidas para poner fin a las violaciones denunciadas.
Además, la Asamblea General también condenó el uso de la detención arbitraria, las desapariciones forzadas y la tortura.
En la resolución, los Estados miembros exigen la liberación inmediata e incondicional de todas las personas detenidas arbitrariamente y demandan el respeto al debido proceso, las garantías judiciales y condiciones de detención compatibles con las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos.
Asimismo, reclama información sobre las personas sometidas a desaparición forzada o cuyo paradero continúa desconocido.
Preocupación por la muerte de Brooklyn Rivera
La OEA dedicó un apartado específico al fallecimiento de Brooklyn Rivera, histórico líder indígena y fundador de Yatama, quien murió el pasado 31 de mayo bajo custodia estatal.
La resolución expresa “profunda preocupación” por su muerte, pese a que la CIDH y la Corte IDH habían otorgado medidas de protección y habían solicitado al Estado informar sobre sus condiciones de detención y garantizar su integridad.
Los Estados miembros también manifestaron inquietud por denuncias de represalias contra familiares y miembros de la comunidad indígena vinculada a Rivera.
Reclama la nacionalidad a los desterrados
Otro de los aspectos centrales del documento es el llamado al régimen para que cese las medidas destinadas a despojar o negar la ciudadanía a sus nacionales.
La OEA exige garantizar el retorno seguro de los nicaragüenses que se encuentran en el exilio y restituir la nacionalidad y personalidad jurídica a quienes fueron despojados arbitrariamente de ellas.
La resolución también pide devolver los bienes confiscados o establecer mecanismos efectivos de reparación para las personas afectadas por esas medidas.
Con ello, la organización busca poner fin a las situaciones de apatridia generadas por las decisiones adoptadas por el régimen desde 2023 contra opositores, defensores de derechos humanos, periodistas, religiosos y activistas.
Llamado a elecciones democráticas y al retorno a la OEA
La declaración exhorta además al Estado de Nicaragua a garantizar una participación política amplia y efectiva, creando condiciones para futuros procesos electorales acordes con los estándares interamericanos.
Asimismo, hace un llamado para que Nicaragua retorne a la OEA, reiterando la disposición de los Estados miembros a facilitar ese proceso en el marco de la Carta Democrática Interamericana.
La resolución concluye solicitando al Consejo Permanente que continúe dando seguimiento a la situación nicaragüense y mantenga informada a la Asamblea General sobre los acontecimientos relevantes en el país.



