Familia de Steadman Fagoth denuncian montaje del régimen: las fotos no son prueba vida, confirman cautiverio
La familia del dirigente miskito y exasesor asesor presidencial para asuntos indígenas Steadman Fagoth Müller, convertido en preso político, se pronunció en contra del show mediático que montó el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo al difundir las primeras imágenes de él desde que fue capturado por el Ejército en septiembre de 2024.
Las fotografías no constituyen una prueba de vida válida, más bien representan una admisión implícita del régimen de que el líder indígena ha permanecido bajo custodia estatal durante los últimos 21 meses.
La declaración, emitida por Jason Poblete, de la Alianza Global por la Libertad, en nombre de Fagoth y de su hija Dina Carolina Fagoth, fue divulgada luego que los medios oficialistas publicaran una galería fotográfica en la que aparece el dirigente de 72 años dentro del Sistema Penitenciario Nacional acompañado de una mujer identificada como su esposa durante una supuesta visita semanal.
Para la familia, las imágenes constituyen la primera confirmación pública de que el Estado nicaragüense mantuvo bajo su custodia a Fagoth desde su detención, mientras negaba información sobre su paradero y estado de salud.
«Durante veintiún meses, Nicaragua le dijo al mundo que nada pasaba con Steadman Fagoth Müller», señala el pronunciamiento. La familia recuerda que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares a favor del dirigente en octubre de 2024 al considerar que su vida e integridad personal se encontraban en riesgo grave y urgió al Estado a informar sobre su situación.
Según la declaración, el régimen sandinista respondió con silencio a las gestiones realizadas por sus familiares, incluidos los intentos de su hija de visitarlo o comunicarse con él.
La familia denunció que Dina Carolina Fagoth nunca ha podido ver a su padre desde su detención, no le han permitido llamadas telefónicas y, además, se le ha impedido ingresar a Nicaragua.
«A Dina se le ha denegado la entrada a Nicaragua y se le ha puesto trabas a cada paso mientras buscaba a su padre. Las visitas familiares semanales que el régimen anuncia ante sus cámaras son visitas que niega a su propia familia», denuncian.
Cada día en prisión en un riesgo para su vida
En el comunicado reprochan la exhibición de fotografías de una supuesta visita familiar semanal «mientras continúan negándole a su propia hija el derecho a verlo o hablar con él».
El pronunciamiento sostiene además que las fotografías divulgadas por los medios estatales no cumplen con estándares internacionales para ser consideradas una prueba de vida, al carecer de verificación independiente y mantenerse restringido el acceso a familiares y abogados.
«Estas son imágenes seleccionadas y liberadas por sus captores», señala la declaración, que considera que exponer públicamente a Fagoth mientras permanece incomunicado constituye una forma de explotación.
«Exhibir a un hombre frágil y gravemente enfermo de 72 años ante la audiencia de la televisión estatal, mientras se le niega el contacto con su propia familia, es explotación».
De acuerdo con sus familiares, el dirigente miskito padece diabetes insulinodependiente, enfermedades cardíacas y secuelas de accidentes cerebrovasculares previos. «Cada día que permanece incomunicado es un día en que su vida corre riesgo», advierten.
La familia pidió una vez más al régimen Ortega-Murillo autorizar una visita inmediata de Dina Carolina Fagoth, permitir acceso independiente a sus abogados y cumplir las medidas cautelares dictadas por la CIDH. Asimismo, solicitó a Estados Unidos y a la comunidad internacional exigir públicamente su liberación.
Steadman Fagoth, fue detenido por el Ejército de Nicaragua tras brindar una conferencia de prensa a medios de Bilwi en la que denunció que el régimen apaña a los colonos que tienen «devastadas» y «desertizadas» las tierras indígenas en el Caribe del país. Consciente de las consecuencias que podía acarrear sus palabras, manifestó que no temía ser encarcelado por defender las tierras indígenas y alertó riesgo de muerte porque aseguró contar con pruebas que revelan quiénes son los traficantes de las tierras de los indígenas.
Hasta la difusión de estas imágenes, el régimen no había proporcionado información pública verificable sobre su situación ni sobre las condiciones de su reclusión.



