Urgen a Europa aumentar la presión sobre el régimen Ortega-Murillo
La presión internacional sobre Nicaragua sigue lejos de la magnitud de la crisis que vive el país. Esa fue la principal crítica planteada este martes en Madrid por defensores de derechos humanos, que señalaron a Europa y a otros actores internacionales de aplicar un «doble rasero» frente al deterioro de los derechos humanos bajo el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
«La Unión Europea tiene un acuerdo de libre comercio con Nicaragua, que además incluye una cláusula específica de derechos humanos y de diálogo político que queda muy por debajo de la alfombra porque hay intereses económicos que se mueven en este sentido», señaló la activista Alexa Zamora durante el conversatorio ‘Exilio y derechos humanos en Nicaragua‘.
Zamora, exiliada en España, señaló que «la comunidad internacional tiene que dejar de vernos como islas, porque las autocracias no funcionan como islas», y criticó que se pronuncie sobre Irán o Venezuela, pero no haya una respuesta más contundente ante la desnacionalización de miles de nicaragüenses.
«Los estados y sobre todo los estados democráticos de este lado del hemisferio tienen que atreverse a romper la burbuja. Porque sí, lo que pasa en Nicaragua, en un país chiquito de Centroamérica de 6 millones de habitantes, también le compete a Europa», apuntó.
Acciones coherentes y sostenidas
Por su parte, la relatora para Nicaragua de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Rosa María Payá, aseguró que ninguna transición a la democracia ha sucedido sin presión internacional.
«Los mecanismos existen y no todos están siendo usados de forma sostenida. Para decir que algo no funciona primero hay que hacerlo y hacerlo coherentemente y hacerlo sostenido en el tiempo», dijo la también opositora cubana.
Zamora reconoció que Estados Unidos ha realizado gestos «no menores», tanto el actual presidente, Donald Trump, como el expresidente Joe Bien, para sancionar y recibir a presos políticos que fueron expulsados de Venezuela.
Pero el portavoz de Amnistía Internacional Yendri Velásquez aseguró que las acciones y la presión diplomática deben coordinarse «para lograr un cambio hacia la democracia ninguna acción unilateral va a ser suficiente».
Alerta: en Nicaragua reina la impunidad
Además, los tres defensores denunciaron el caso de Brooklyn Rivera, quien estuvo tres años en «desaparición forzada a manos del regimen» y murió el pasado 30 de mayo sin la atención médica suficiente y luego no dejaron a la familia velarlo.
«Nos preocupa muchísimo la situación en la que se pueden encontrar estas personas que están en desaparición forzosa y el resto de los prisioneros políticos nicaragüenses», subrayó Payá, quien alegó que actualmente en Nicaragua «la participación política que permitiría un cambio de régimen hacia la democracia no tiene vías».
«El mensaje es claro y nadie está a salvo y la impunidad reina dentro de Nicaragua», señaló Zamora, quien también recordó que la represión y el seguimiento continúa en el exilio.
La exiliada denunció que las embajadas – la nicaragüense pero también la cubana y venezolana, que cooperan – «funcionan como centros de espionaje» por lo que «la represión transnacional es una realidad y no es una narrativa de ficción alarmista».
Y la relatora de la CIDH recordó que desde 2018 tienen constancia de al menos 6 personas que han sido asesinadas en el exilio, entre ellos el exmilitar y opositor Roberto Samcam, asesinado en Costa Rica el año pasado.
*Con información de EFE



