El régimen Ortega Murillo sigue sin dar prueba de vida de Brooklyn Rivera
A pesar de la presión de organismos internacionales de derechos humanos, la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo se niegan a presentar una prueba de vida del exdiputado y presidente del partido indígena Yatama, Brooklyn Rivera, secuestrado el 29 de septiembre del 2023 en Bilwi.
El líder indígena fue secuestrado por la Policía Orteguista en su casa en el Caribe Norte por ingresar a territorio nacional sin la autorización de la dictadura, después que le negara su ingreso a Nicaragua. Días después ejecutaron el secuestro de la diputada suplente de Yatama, Nancy Elizabeth Henríquez, a quien excarceló el 23 de marzo por su deteriorado estado de salud.
Rivera, quien ha sido un histórico dirigente miskito y presidente del partido indígena Yatama, permanece desde entonces desaparecido, ya que no le permiten a sus familiares visitarlo. Organismos de derechos humanos han denunciado que el caso constituye una desaparición forzada, una práctica que expertos internacionales consideran cada vez más sistemática en Nicaragua.
El grupo de expertos de las Naciones Unidas sobre Nicaragua, expresó su preocupación después de recibir denuncias sobre posibles indicios de que Rivera haya muerto en prisión, sin que la dictadura informara sobre las posibles circunstancia de su fallecimiento ni el destino de sus resto.
En un nota de prensa difundida por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, los expertos señalaron que Rivera «podría haber muerto en detención» y que la dictadura ocultado cualquier tipo de información a sus familiares.
Este viernes, la dictadura Ortega Murillo presentó a Angélica Patricia Chavarría Altamirano, expareja del fallecido general Humberto Ortega Saavedra, hermano del dictador, quien permanecía desparecida desde el 19 de mayo del 2024. Según la nota de prensa de la Policía Orteguista, Chavarría Altamirano ya fue condenada, sin explicar el delito.
El opositor Félix Maradiaga afirma que «la negativa (de la dictadura) a presentar a Brooklyn Rivera es una decisión deliberada de la dictadura, y esa responsabilidad recae única y exclusivamente sobre el régimen de Ortega».
Tortura sistemática
Señala que la decisión de la dictadura de presentar a la viuda de Humberto Ortega y no a Rivera, «es una decisión política deliberada, y esa decisión los condena».
«Cuando han querido presentar a presos políticos, lo han hecho. Cuando han decidido ocultarlos, también han podido hacerlo durante meses. La selectividad con la que actúan no hace sino confirmar que tienen control total sobre quién aparece y quién no, y que la desaparición de Brooklyn Rivera es una elección consciente, no una circunstancia», sostiene.
De acuerdo con el informe de la ONU, existen al menos 112 casos documentados de desaparición forzada notificados al Estado nicaragüense, sin que las autoridades hayan respondido a los requerimientos internacionales.
El líder opositor considera que la dictadura ejerce tortura sistemática contra Rivera y su familia, y viola el derecho internacional humanitario al mantenerlo en condición de desaparecido.
«Es necesario precisar la gravedad jurídica y humana de lo que Brooklyn Rivera está enfrentando. No estamos hablando simplemente de un preso político. Estamos hablando de una persona en condición de desaparecido, el Estado niega o no confirma su paradero y su estado, y en condición de incomunicado, completamente aislado del mundo exterior: sin acceso a su familia, sin abogado, sin ninguna verificación independiente de que está vivo y en condiciones mínimamente aceptables. Esa combinación, desaparecido e incomunicado, no es solo una violación grave del derecho internacional humanitario. Es en sí misma una forma de tortura, tanto para Brooklyn como para su familia, que vive con la incertidumbre más cruel que puede padecer un ser humano», afirma.
Maradiaga sostiene que vivió en carne propia el aislamiento forzado. «Mi familia tardó 84 días en tener verificación de que yo estaba con vida y que me encontraba en el conocido como El Chipote. 84 días de silencio absoluto, sin saber nada, sin poder confirmar nada. Y eso fue devastador. Cuando el tiempo que lleva Brooklyn Rivera sin ser presentado supera con creces esa cifra, la posibilidad de que haya sido asesinado es alta, o como mínimo, que se encuentre en un estado de salud tan crítico que el régimen no puede exhibirlo sin evidenciar ante el mundo entero su propia brutalidad».
La ONU ha denunciado que los tribunales nicaragüenses han rechazado recursos de hábeas corpus presentados por familiares de los presos políticos, dejándolos sin mecanismos efectivos para exigir información sobre sus seres queridos.
Maradiaga insistió en que la comunidad internacional debe exigir una prueba de vida de Brooklyn Rivera. porque «cada día que pasa (…) es un día más en que el régimen consolida su impunidad y envía un mensaje brutal a todos los nicaragüenses: que pueden desaparecer a cualquiera, en cualquier momento, y que no tendrán que responder por ello».
El Monitoreo Azul y Blanco contabiliza a 10 presos políticos en condición de desaparición forzada. entre ellos se encuentra Brooklyn Rivera; Douglas Gamaliel Álvarez Morales, desaparecido desde el 16 de febrero de 2024; Víctor Boitano Coleman, desaparecido desde el 23 de abril de 2024; Eddie Moisés González Valdivia, desaparecido desde el 14 de julio de 2024.
Además, Steadman Fagot Müller, desaparecido desde el 14 de agosto de 2024. Carlos Ramón Brenes Sánchez, desaparecido desde el 14 de agosto de 2025. Larry Javier Martínez Romero, desaparecido desde el 13 de agosto de 2025. Salvadora del Socorro
Martínez Aburto, desaparecida desde el 14 de agosto de 2025.



