La OEA vuelve a poner en la mira los abusos del régimen Ortega-Murillo en Nicaragua
La crisis de Nicaragua volverá a la mesa de discusión de la Organización de Estados Americanos (OEA). Canadá solicitó formalmente incluir la situación del país centroamericano en la agenda de la próxima Asamblea General del organismo, una iniciativa respaldada además por Chile, Argentina y Costa Rica.
El nuevo impulso para escalar la crisis nicaragüense a la agenda del órgano continental es una nueva señal de presión internacional sobre el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo y responde al insistente llamado a no dejar el tema en el margen de los asuntos de interés global.
La petición fue presentada en un carta oficial enviada el 21 de mayo por la Misión Permanente de Canadá ante la OEA, que solicitó incorporar el punto «Situación en Nicaragua» en el borrador de agenda de la 56 sesión ordinaria de la Asamblea General que se celebrará en Panamá, el próximo mes de junio.
Apuntan a más presión sobre el régimen
Canadá promovió la iniciativa junto con Chile en calidad de copatrocinadores del Grupo Voluntario sobre Nicaragua, un mecanismo impulsado dentro del organismo regional para dar seguimiento a la crisis política y de derechos humanos que atraviesa el país. La propuesta también fue respaldada por Argentina y Costa Rica.
Aunque la comunicación diplomática no detalla los temas específicos a abordar, la iniciativa se produce en un contexto marcado por crecientes cuestionamientos internacionales contra la deriva autoritaria del régimen Ortega-Murillo por violaciones a los derechos humanos, persecución política, cierre de espacios democráticos, destierros, desnacionalizaciones y restricciones a libertades fundamentales.
En los últimos años, organismos internacionales y expertos independientes de Naciones Unidas han documentado un deterioro sistemático de las condiciones democráticas y de las libertades en Nicaragua, así como mecanismos de represión estatal dirigidos contra opositores, periodistas, organizaciones civiles, líderes religiosos y voces críticas.



