Mujeres a merced de la violencia machista en Nicaragua: 65 víctimas de femicidio

Nicaragua no muestra avance en materia de prevención y protección de las mujeres frente a la violencia machista. Hasta la mitad del mes de noviembre, el número de víctimas de femicidio ha aumentado a 65, una cifra que pone en evidencia el grado de desprotección que padecen las mujeres, y que genera alerta y preocupación entre las defensoras.

Marycé Mejía, enlace nacional de la Red de Mujeres Contra la Violencia, señala que las estadísticas también son una muestra de que el endurecimiento de penas, como la imposición de la pena de prisión perpetua no genera por sí sola una disminución de los crímenes contra las mujeres. “Eso está palpable”, dice al señalar que no solo no hay una disminución en la cantidad de mujeres víctimas de femicidio, sino que su entorno sigue siendo el lugar donde están más expuestas porque son las parejas y exparejas los principales agresores.

Detalló que las estadísticas de la organización Católicas por el Derecho a Decidir, revela que el mayor número de casos se registra en el Caribe Norte y Managua, con 13 y 11 víctimas, respectivamente.

“Pero la mayoría de los femicidios que se han registrado hasta la fecha ocurren en zonas remotas de áreas rurales donde las mujeres tienen poco acceso a las instituciones pública y limitaciones de recursos para pedir auxilio al momento de sufrir una situación de violencia”, manifestó Mejía.

NÚMEROS NEGATIVOS

Mejía recuerda que para esta misma fecha de 2020 en Nicaragua se contabilizaban 65 femicidios, por lo que «la tendencia de los últimos años se mantiene entre 70 y 80 casos, y lo mismo ocurre con los femicidios frustrados. No se detienen, porque no hay una rigurosidad en el cumplimiento de la Ley”, critica.

Menciona que entre las víctimas de los femicidios se encuentran seis menores de 17 años, pero que el grupo con el mayor número de mujeres asesinadas oscila entre los 18 y 35 años, seguido de las que se encuentra en el rango de edades de 36 a 59.

Asimismo, refiere que se mantiene el patrón de impunidad ya que hasta el mes de agosto solo 15 femicidas de 40 casos habían recibido sentencia.

“Siete ya estaban sentenciados, once permanecían impunes, cuatro eran prófugos y dos se suicidaron, pero nunca se concluye el año con el total de hombres pagando una pena por el delito y tampoco hay una garantía de que cumplan el total de la condena”, detalló.

De acuerdo con Mejía, la impunidad constituye el mayor pegón en la lucha por frenar los femicidios, ya que predomina un limitado o nulo acceso a la justicia en el país.

PROPUESTA

“La cadena perpetua tampoco es la solución para frenar los femicidios y eso está palpable, y lo que se necesita es una estrategia para disminuir la violencia contra la mujer ya que es un problema multidimensional que necesita de prevención, sanción social, sanción penal y rigurosidad y para eso está la Ley 779”, explicó

Agregó que con la pena de cadena perpetua, los femicidios y los niveles de violencia contra la mujer siguen mostrando su comportamiento histórico y que su aplicación no representa un logro.

“Es como una de cal y una de arena, porque por un lado está la cadena perpetua y por otro los tenemos tantos indultos a femicidas y violadores que andan haciendo daño a los a las mujeres, y es contradictorio son dos realidades que no aportan a disminuir el femicidio y la violencia contra las mujeres”, explicó.

SIETE FEMICIDAS CON PRISIÓN DE POR VIDA

En lo que va de 2021, al menos siete feminicidas han sido condenados a la pena máxima de prisión perpetua. La primera se dictó el 3 de junio en contra de José Antonio Castro Muñoz, de 23 años, quien confesó que asesinó a su expareja, Ingrid Baltodano Pérez, de 19 años, el 28 de febrero en San Rafal de Sur, Managua.

Cinco días después una jueza de Jinotega impuso cadena perpetua a Norlan Otoniel Olivas Castillo (25) y Dary Iván Carazo Merlo (20) por el crimen agravado en perjuicio de Martha Vargas Pérez (41). El crimen ocurrió el 21 de febrero en una zona rural de San Sebastián de Yalí, Jinotega.

El 9 de junio también recibió una condena similar Luis Evelio García Estrada, quien el 29 de mayo asesinó a Jessica Guido Chávez (21) y a su bebé en una comunidad del municipio de Rosita, en el Caribe Norte.

A la lista también se anexó el traficante de migrantes Roberto Reyes Sequeira, quien el 30 de marzo asesinó a la migrante Norma Rosa Saravia Rugama en una zona montañosa de San Carlos, Río San Juan, en la franja fronteriza con Costa Rica.

La lista de femicidas condenados a cárcel de por vida la completan los leoneses René Roberto Gontol Juárez (49) y Benito Ramón Torrez Pérez (57), quienes asesinaron a sus respectivas parejas.

Gontol cometió el femicidio el 28 de febrero, en un el municipio de Achuapa, y Torrez el 26 de julio en la ciudad de León.