Nicaragua se enfrenta a la variante delta con un ritmo de inmunización lento
Nicaragua se enfrenta a la variante delta con un ritmo de vacunación lento
El régimen omite estadísticas reales sobre la pandemia de coronavirus, sin embargo la OPS precisa que sólo 197,608 personas han logrado completar las dosis de las vacunas. La meta oficial es que el 70% de la población esté inmunizada a finales de 2021, algo muy difícil de lograr, coinciden expertos.
Por Despacho 505 | Agosto 19, 2021

A inicios de agosto, “Francisca”, de 60 años, acudió al Centro de Salud “Alejandro Dávila Bolaños”, en Masaya, con la esperanza de recibir la primera dosis de la vacuna contra el coronavirus. Llegó pasadas las 10:00 a.m. e hizo una fila que se extendía por dos calles, pero a las dos horas le dijeron que debía volver porque las dosis se habían terminado.
Eso ocurrió el 3 de agosto y hasta ayer seguía sin tener información sobre cuándo retomarán la jornada de vacunación en ese centro asistencial. “Nos dicen que van a vacunar, pero uno siente que ellos están prefiriendo a sus simpatizantes, y a los demás los dejan burlados”, reclama la mujer, que habita en la Villa Bosco Monge.
Francisca es una de las ciudadanas inconformes que le demanda al régimen de Daniel Ortega que acelere el proceso de vacunación. Aunque las autoridades se empeñan en destacar el éxito de la inmunización, lo cierto es que Nicaragua muestra lentitud, señalan especialistas consultados. Ni siquiera la Organización Panamericana de la Salud (OPS) maneja datos reales de la pandemia de coronavirus.
“Vamos a paso de tortuga y es por falta de voluntad política, aunque se quiere vender la imagen que con lo poco de vacuna que llegan están teniendo éxito, al ser año electoral”, comenta el epidemiólogo Álvaro Ramírez. Según datos de la OPS, en Nicaragua apenas 580,127 dosis han sido inoculadas, un número muy bajo para los expertos.
El parte del organismo panamericano indica que 382,519 personas han recibido la primera dosis, y 197,602 han logrado la inmunización completa. “Eso es muy poco, precario, es lamentable que en Nicaragua sólo el 5% tenga la primera dosis y 2% con segunda dosis”, explica el médico, quien plantea que el Ministerio de Salud (Minsa) debe incrementar el número de vacunas a 10 millones de dosis.
Como al inicio de la pandemia, el régimen maneja con secretismo las estadísticas, y tampoco informa sobre la adquisición de vacunas o las negociaciones que sostiene para comprarlas, a pesar que este año el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobaron 100 millones de dólares para la compra de 6,86 millones de dosis de las vacunas contra la covid-19.
Entre mayo de 2020 y marzo de 2021, al régimen orteguista le aprobaron siete préstamos de organismos multilaterales para combatir la pandemia de la Covid-19, por un monto total de 523.1 millones de dólares. Hasta ahora se desconoce el uso de los fondos.

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Los miedos de “Francisca”, una comerciante que trabaja en el mercado Roberto Huembes en Managua, han aumentado en las últimas semanas por la posible presencia en el país de la variante delta, que es más contagiosa y agresiva. Aunque toma medidas para protegerse, asegura que nada le dará más confianza que vacunarse.
“Yo dejé de venir al trabajo para irme a vacunar, porque quiero proteger mi salud, pero no hay vacunas, no sabemos nada, solo anda diciendo que vayamos de forma voluntaria, pero para qué”, cuestiona. Mientras no exista un plan masivo de vacunación, dicen los médicos, la población más vulnerable seguirá enfrentando los efectos del mal manejo de la pandemia.
En ese sentido, el epidemiólogo Ramírez explica que el mayor efecto de la vacuna es disminuir los casos de hospitalización y cuidados intensivos. Otro colega del doctor, que por temor a represalias prefiere hablar bajo anonimato, demanda al régimen más claridad sobre la vacunación: “Que digan cuántas vacunas van a llegar, que sean precisos y no estén jugando con la salud de las personas”.
A diario, los medios de propaganda del régimen informan sobre el “éxito” de las inmunizaciones, sin aportar cifras. Ayer, el portal oficialista El 19 Digital publicó una nota periodística titulada “Aumenta número de vacunados en Nicaragua contra el Covid-19”, que carece de información que permita demostrar lo que intenta informar.
“El número de personas que se ha sumado a la vacunación en Nicaragua contra la Covid-19 va en aumento, gracias al constante trabajo del Ministerio de Salud en distintos puntos de Managua”, reza la nota de periodística, que omite el número de dosis que llegaron al Hospital Bertha Calderón y el Policlínico Iraní y cuántas fueron aplicadas.
Según las metas del régimen, a finales de 2021 esperan haber inmunizado al 70% de la población, pero para los médicos más que imposible, es difícil en tanto no haya voluntad política no solo por adquirir más dosis, sino por transparentar los datos reales de la pandemia.
“Al ritmo que el Ministerio de Salud viene aplicando las vacunas anticovid a nivel nacional, Nicaragua tendrá inmunizado un 70 por ciento de los nicaragüenses antes de que concluya el año en curso”, anunció con pompa, a inicio de julio, el secretario general del Minsa, Carlos Sáenz.
Los especialistas explican que con el ritmo de vacunación actual, (más de 65,000 por mes) le tomará al Minsa cuatro años el proceso de inmunización. En Nicaragua solo se conoce el número de dosis que llegan a través de donaciones, pero no las que se adquieren por compras.
España fue el más reciente país en enviar 97,920 dosis de vacuna AstraZeneca contra la Covid-19, de las 431,620 que donará. Ese apoyo se suma a las 135,000 dosis de vacunas que llegaron a Nicaragua en marzo de este año gracias al mecanismo Covax de la OPS. Con Rusia se han adquirido 248,982 más.
Para los médicos, el régimen no ha mostrado interés en adquirir más dosis a pesar que en Nicaragua ya podría estar la variante delta de coronavirus, la que causó en la India un número alto de muertes y contagios.
En sus últimos informes, el independiente Observatorio Ciudadano de Covid-19 ha advertido que entre los nuevos casos sospechosos de coronavirus se han presentado contagios y fallecimientos múltiples entre familiares y vecinos.
“El comportamiento de estos casos sospechosos suele caracterizarse por tener una evolución muy rápida, además de cada vez más estar afectando a personas menores de 50 años”, señaló en el reporte más reciente en el que pedía a las autoridades informar sobre la posible circulación de la variante delta.
Pero el Minsa no ha emitido ninguna opinión ni recomendación al respecto, incluso a pesar que sus registros reflejan un aumento sostenido de contagios en el país. No así las muertes, ya que desde finales de 2020 la institución solo reconoce un fallecimiento asociado al Covid-19 a la semana.
La cifra de fallecidos, según la institución orteguista, asciende a 198 desde que comenzó la pandemia en marzo de 2020, y los contagios los cifra en 10,853 ciudadanos. Los datos oficiales distan de los que reporta el Observatorio Ciudadano del Covid-19 que elevó el acumulado de contagios a 20,636 y el de fallecimientos a 3,807.
El Observatorio advierte de la circulación de la variante delta, aunque este miércoles, la OPS señaló que no dispone de elementos conclusivos sobre eso.
“No tenemos información concreta sobre la detección de variantes de preocupación en Nicaragua”, respondió en conferencia de prensa el doctor Jairo Méndez, asesor regional en enfermedades virales de la OPS, al ser consultado sobre la posible presencia de variantes de mutaciones del virus SarsCov2.
Los especialistas opinan que el régimen se empeñará en mantener ese discurso hasta cuando estallaron los casos, tal como ocurrió al inicio de la pandemia al negarse a reconocer el contagio comunitario. Mientras tanto, Francisca seguirá tomando las medidas para evitar contagiarse hasta que un día por fin la vacunen. “Ojalá que sea este año”.




