Laureano Ortega maquilla la crisis de Nicaragua con un discurso de «seguridad» y bonanza económica

Laureano Ortega Murillo, hijo de los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo, volvió a vender la imagen de una Nicaragua que existe únicamente en el discurso oficialista. Esta vez aseguró que el país tiene «la mejor seguridad de la región centroamericana», una economía «sólida» y un «récord crediticio excelente».

Ortega Murillo, quien es asesor presidencial para la promoción de inversiones, comercio y cooperación internacional de la dictadura, hizo esas declaraciones durante una entrevista en Canal 4, en la que defendió la ampliación de los vínculos de la dictadura con Belarús.

Entre sus afirmaciones, sostuvo que la economía nicaragüense es sólida y estable, y que goza de una estabilidad debido al récord crediticio motivada por una «cartera de financiamientos… con un récord crediticio excelente», sin presentar datos demostrables.

La «mejor seguridad» de Centroamérica

En la entrevista, Laureano Ortega Murillo, también se ufanó de la seguridad en Nicaragua, a pesar de que los índices delincuenciales y la tasa de homicidio haya aumentado.

Dijo que «Nicaragua tiene la mejor seguridad de la región centroamericana, una de las mejores de todo el continente americano»; sin embargo, los datos del Banco Mundial revelan que la tasa de homicidio en el 2021 era de 11,35 por cada 100 mil habitantes.

Desde el 2018, la dictadura mantiene un aparato represivo utilizado contra opositores, periodistas, religiosos y organizaciones civiles. Organismos internacionales han documentado detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, persecución y confiscaciones.

Además, la dictadura de Ortega y Murillo ha utilizado las instituciones del Estado para despojar de su nacionalidad a opositores, cancelar organizaciones, confiscar bienes y perseguir a quienes cuestionan al régimen.

Belarús y la promesa de «soberanía alimentaria»

Laureano Ortega Murillo también presentó la cooperación agrícola con Belarús como un avance hacia la soberanía alimentaria, supuestamente por el intercambio de material genético de papa y cebolla que le ha permitido a la dictadura mejorar la productividad y generar excedentes para exportar.

Sin embargo, datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), revelan que Nicaragua tiene un déficit de cuatro toneladas métricas para el consumo local. De acuerdo con cifras publicadas por el Ministerio de Agricultura, publicados en septiembre del 2026, la producción nacional de papa rondan los 144,100 quintales mensuales.

En la actualidad, la dictadura no cuenta con la cooperación de la FAO ni de la agencia internacional de Taiwán, dos instituciones que fueron expulsadas del país en distintos momentos y circunstancias.

La Nicaragua de Laureano Ortega

En la entrevista, el hijo de los codictadores aseguró que las inversiones extranjeras han generado empleo en Nicaragua y «aportan a mejorar las condiciones de vida de nuestro pueblo».

Las inversiones a las que se refiere Ortega Murillo se tratan de préstamos internacionales con China, Rusia, Belarús, Irán, entre otros que es presentada como inversión y prueba del éxito de la dictadura, aunque en realidad se trata de crédito.

También, presenta a una Nicaragua sin presos políticos, sin exiliados, sin confiscaciones, sin persecución religiosa y sin deterioro institucional. Una Nicaragua «segura, estable y próspera».