Inundaciones golpean comunidades del río Coco Abajo y el Sinapred asegura que «no hay daños»
Las inundaciones avanzan sobre las comunidades indígenas asentadas a lo largo del río Coco, en la Costa Caribe Norte. n varias de ellas el agua cubre viviendas y obliga a familias a resguardarse producto de las lluvias persistentes de los últimos días. Los habitantes angustiados porque la ayuda no llega denuncian abandono y alertan sobre la emergencia que enfrentan.
Las imágenes grabadas por los propios comunitarios con teléfonos celulares muestran la magnitud de la crecida: la ribera del río Coco desapareció bajo el agua y la inundación avanzó hasta los caseríos del territorio indígena Wangki Maya, entre los municipios de Waspam y Puerto Cabezas, donde el nivel dejó numerosas viviendas en medio de la crecida. Aseguran que en otros sitios el agua ha entrado a las casas.
En el más reciente informe de daños por lluvias divulgado por el Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred) esa situación no se registra.
Los reportes de pobladores indican que son al menos 13 comunidades del territorio indígena Wangki Maya las que quedaron inundadas tras la crecida del río Coco y de sus afluentes, provocada por las lluvias que no han dado tregua.
Entre las comunidades más golpeadas mencionan Kiwastara, Klampa, Sawa, Uran y Plankira. Sus habitantes aseguran que, pese a la magnitud de las inundaciones, las autoridades apenas evacuaron a algunas familias y luego abandonaron la zona.
«Solo vinieron a tres comunidades para evacuar a unas familias, pero no han llevado víveres a los damnificados ni han hecho un reporte de los daños al Gobierno central. En estas comunidades sufrimos las afectaciones en silencio», reprochó un poblador en una comunicación telefónica con DESPACHO 505.
Aseguró que las lluvias también provocaron inundaciones en viviendas de la comunidad Unión Bambana, en el municipio de Rosita. Sin embargo, hasta ahora tampoco existe un registro de los daños en esa localidad.
Las comunidades no aparecen en el parte oficial
La omisión de estas afectaciones se conforma en el más reciente informe del Sinapred. Aunque la institución reconoce la crecida del río Coco en Waspam, asegura que las comunidades ubicadas en las riberas de Coco Abajo y Coco Arriba «no reportan afectaciones hasta el momento», una versión que contradice los testimonios y reportes de los habitantes de Wangki Maya.
La nota institucional únicamente informa que el Comité Municipal para la Prevención de Desastres (Comupred) da seguimiento a las comunidades cercanas al río, sin mencionar viviendas inundadas, familias damnificadas ni necesidades de asistencia humanitaria.
En otros puntos del país, el Sinapred sí reporta daños provocados por las lluvias. En Prinzapolka, el desborde del río inundó viviendas en tres barrios y ocho comunidades, obligando a las familias a refugiarse en las segundas plantas de sus casas. En Desembocadura de Río Grande se contabilizan 62 viviendas anegadas en las comunidades La Esperanza, Guadalupe y Company, mientras que en Bocana de Paiwas otras 17 casas resultaron afectadas por el desborde de los ríos Tuma y Grande de Matagalpa.
La institución también informó de tres viviendas inundadas en La Cruz de Río Grande, deslizamientos de tierra que interrumpieron una carretera en Waslala y el descenso del caudal de varios ríos en Bonanza.
Hasta ahora, la situación más grave que ha informado el Sinapred corresponde a Alamikamba, donde reportó 376 viviendas anegadas y 1,513 personas evacuadas hacia albergues y casas solidarias.
Mientras tanto, los habitantes de las comunidades indígenas del río Coco Abajo aseguran que continúan enfrentando las inundaciones sin asistencia.



