Las hijas de la tiktoker Junieysis Merlo, asesinada en Costa Rica, regresan a Nicaragua con sus abuelos

Casi tres meses después de que la violencia machista les arrebatara a su madre en Costa Rica, las dos hijas de la nicaragüense Junieysis Adely Merlo Espinoza regresaron este jueves a Nicaragua para reunirse con sus abuelos maternos.

Las autoridades costarricenses formalizaron la entrega de las menores a su familia, poniendo fin a la incertidumbre sobre su custodia y permitiendo que volvieran a la comunidad Buena Vista, en el municipio de San Juan de Río Coco, Madriz.

La entrega se realizó en el puesto fronterizo de Peñas Blancas. El Patronato Nacional de la Infancia (PANI) formalizó el traspaso de las niñas al Ministerio de la Familia de Nicaragua, que posteriormente las puso bajo el cuidado de su abuela materna, a quien las autoridades costarricenses otorgaron la tutela.

«El PANI las entregó, tal y como se acordó, al Ministerio de la Familia de Nicaragua. Después de ese procedimiento, mi mamá, que recibió la tutela, y mi hermano Wilder viajaron con las niñas desde Peñas Blancas hasta San Juan de Río Coco, donde llegaron en la noche», explicó Maryuri Merlo, tía de las menores.

Emocionadas por reencontrarse con sus abuelos

La familiar aseguró que las niñas hicieron el viaje tranquilas y emocionadas por reencontrarse con sus abuelos maternos, con quienes vivirán a partir de ahora.

«Como familia queremos agradecer el apoyo de Nicaragua y Costa Rica, de los medios de comunicación que nos ayudaron y de los nicaragüenses y costarricenses que también nos respaldaron», añadió.

Junieysis Adely Merlo Espinoza, de 29 años, desapareció el 31 de marzo. Días después, las autoridades costarricenses establecieron que había sido víctima de un femicidio.

La investigación señala como principal sospechoso a Gustavo Calvo Ramírez, de 57 años, pareja de la víctima y padre de las niñas. Según la acusación, tras asesinarla ocultó el cuerpo en una fosa que había mandado a construir en una propiedad cercana a la vivienda donde convivían. Después denunció su desaparición y sostuvo que la mujer se había marchado a la playa con unos amigos.

Esa versión perdió credibilidad conforme avanzó la investigación. El 9 de abril, agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) localizaron los restos de Junieysis enterrados en la fosa y detuvieron al sospechoso, quien enfrenta un proceso penal en Costa Rica.

Con la resolución de la tutela, las niñas dejan atrás el proceso de protección institucional abierto tras el crimen y quedan al cuidado de su familia materna en Nicaragua, mientras el caso judicial contra el presunto femicida sigue su curso.