Hombre que mató a nicaragüense por cortar mangos en Costa Rica alegó defensa propia; juez ordena prisión

Antes de recibir el disparo que le causó la muerte de forma instantánea, Ervin Gutiérrez Espinoza estuvo frente a frente con su agresor. El nicaragüense, originario de la comunidad San Juan Viejo den municipio de Belén, Rivas, acostumbraba pasar por una finca en Paso Tempisque, Guanacaste donde ocurrió el hecho.

El viernes ingresó al lugar junto a dos compañeros para recoger mangos, pero fueron sorprendidos por el cuidador de la propiedad. Según versiones preliminares, tras confrontarlos, el hombre disparó contra Gutiérrez.

En su defensa, el sospechoso alegó legítima defensa. Sin embargo un juez de Costa Rica consideró que los elementos recopilados hasta ahora no respaldan su versión y ordenó tres meses de prisión preventiva.

La medida cautelar fue impuesta durante una audiencia realizada cuatro días después del crimen ocurrido en Paso Tempisque, cantón de Carrillo, en la provincia de Guanacaste.

Según informaron medios costarricenses, el hombre alegó que disparó para protegerse, pero el juzgado descartó el argumento en esta etapa inicial de la investigación y ordenó que permanezca detenido mientras avanzan las diligencias judiciales.

El caso ha generado conmoción entre la comunidad nicaragüense residente en Costa Rica y en el municipio de Rivas.

Un solo disparo a la cabeza

De acuerdo con la información preliminar, el homicidio ocurrió la tarde del pasado viernes cuando Gutiérrez ingresó a una finca junto con dos compañeros de trabajo para recoger mangos.

La propiedad se encuentra cerca de la zona donde el nicaragüense laboraba como arenero, oficio al que se dedicaba desde hacía cinco años en Paso Tempisque. Personas cercanas a la víctima señalaron que transitaba con frecuencia por ese sector.

Según la reconstrucción inicial de los hechos, los tres hombres fueron interceptados por la persona encargada del cuido de la finca. Tras una discusión, el sospechoso sacó un arma de fuego y disparó sin mediar contra Gutiérrez.

El proyectil impactó en la cabeza del trabajador nicaragüense, quien murió en el lugar antes de que pudiera recibir asistencia médica.

Aunque el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) no ha ofrecido mayores detalles sobre el caso, la decisión del juez de ordenar prisión preventiva y rechazar la versión de la defensa propia representa uno de los primeros indicios de cómo están siendo valoradas las circunstancias del hecho por las autoridades judiciales.

En Costa Rica, la legítima defensa requiere demostrar que existía una agresión real e inminente y que la respuesta empleada era necesaria y proporcional para repelerla. De momento, el juzgado consideró que los elementos presentados por la Fiscalía no permiten sostener esa hipótesis de la defensa y justifican mantener al sospechoso bajo custodia mientras continúa la investigación.

Los restos de Gutiérrez fueron repatriados este lunes a Nicaragua. Sus familiares prevén darle sepultura este martes en el cementerio municipal de Belén, donde amigos y vecinos se preparan para despedir al migrante nicaragüense cuya muerte ha provocado consternación a ambos lados de la frontera.