Río San Juan sigue a merced del contrabando de oro: El régimen burla los acuerdos con Costa Rica

A casi cuatro meses de que Nicaragua y Costa Rica acordaron reforzar el patrullaje fronterizo en el río San Juan, las redes de minería ilegal mantienen sus operaciones de extracción y contrabando de sedimentos auríferos. Así lo revela un informe de la Fundación del Río que incluye pruebas sobre cómo la actividad se extiende a lo largo de 36 kilómetros de frontera.

«Ni la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua ni la Dirección General de Transporte Acuático del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) han realizado acciones para detener el flujo de mineros artesanales», destaca el informe.

La organización constató que botes de transporte público y privado desembarcan trabajadores e insumos químicos en sitios no autorizados.

El reporte ambiental identifica una tecnificación de la actividad en el sector de Las Cruces, dentro de la Reserva Biológica Indio Maíz, mediante procesos de lixiviación con cianuro (para separar y extraer el oro de la roca o los sedimentos donde se encuentra atrapado), carbón activado (para recuperar el oro disuelto en el agua) y soda cáustica (para despegar el oro y fundirlo en barras o botones listos para la venta).

El monitoreo de campo documentó la introducción de generadores eléctricos industriales importados desde la India y la construcción de un muelle clandestino conocido como «Los Tiburones».

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Los detenidos son liberados y vuelven a la extracción

Asimismo, un análisis satelital del 21 de mayo pasado detectó un nuevo enclave minero en los cerros nicaragüenses La Conchuda y El Conchudo, dentro del Refugio de Vida Silvestre río San Juan. Estos puntos de extracción se localizan a un kilómetro de la frontera costarricense y a 3.2 kilómetros de un puesto de control militar y ambiental de Nicaragua.

Aunque el Ejército de Nicaragua publicó siete notas informativas que reportan la detención de 86 personas y la desactivación de 57 pilas de cianuración, la Fundación del Río advierte que los capturados son liberados sin procesos judiciales y regresan a las minas.

El componente diplomático del acuerdo para combatir la minería ilegal en Río San Juan también se encuentra paralizado. El mecanismo fijaba reuniones binacionales de evaluación cada dos meses, pero los encuentros programados para el 24 de abril y el 23 de mayo fueron suspendidos a solicitud del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, según el informe.

«La situación de minería ilegal en la zona de costarricense de Crucitas y Conchudita no se podrá resolver si no existe voluntad política del régimen en Nicaragua de detener el flujo ilegal de mineros y la actividad de minería ilegal en las zonas de las Cruces y los cerros La Conchuda y El Conchudo en Nicaragua», concluye la Fundación del Río.

Finalmente, advierten que las concesiones mineras chinas otorgadas en zonas limítrofes en Nicaragua han aumentado la actividad minera en la zona, ha permitido la tecnificación del procesamiento del oro con prácticas semi-industriales y existen riesgo que aumente aún más los impactos a Costa Rica con la entrega de más concesiones dentro de la Reserva Biológica Indio Maíz y en las zonas limítrofes.