Policía costarricense detiene a 20 nicaragüenses que se dedicaban a la minería ilegal

Las autoridades costarricenses detuvieron al menos a 20 nicaragüenses que se dedicaban a la minería ilegal en Crucitas y fueron trasladados por la Dirección General de Migración y Extranjería para ser investigados.

Algunos de los nicaragüenses detenidos podrían ser expulsados a Nicaragua, mientras que otros podrían enfrentar cargos delitos medioambientales.

El video publicado por la Policia de Migracion de Costa Rica muestra a los nicaragüenses siendo trasladados en «fila india», escoltados por oficiales de la Policía, mientras una patrulla los escolta.

«La Policía de Migración trabaja en operación conjunta con otros cuerpos policiales en Crucitas, 20 personas detenidas por condición migratoria irregular. Todos ellos están siendo verificados para proceder como corresponde«, indicó la institución.

El pasado 19 de abril, las autoridades migratorias ticas detuvieron a un grupo de 19 nicaragüenses que se dedicaban a la extracción de material minero en Crucitas. Un grupo de ellos fueron expulsados a Nicaragua, mientras que el resto enfrenta un juicio por daño medio ambiental.

Durante el operativo, las autoridades migratorias desmantelaron el campamento construido por los nicaragüenses y confiscó las herramientas que utilizaban para la extracción del material minero, como motores, bombas de agua y las tradicionales tómbolas utilizadas para procesar el oro.

Incremento de patrullaje

Las autoridades costarricenses señalaron que los patrullajes y controles se mantienen de manera constante en Crucitas y áreas cercanas con el objetivo de proteger los recursos naturales, combatir la minería ilegal y reforzar la seguridad en la frontera norte.

La presidenta Laura Fernández pidió a los diputados costarricenses visitar la zona para impedir «el robo» del oro y pidió la aprobación de una reforma para legalizar la minería en la zona, porque bandas del crimen organizado están sustrayéndolo en la zona y profundizando un ciclo de delitos y pérdida de recursos nacionales.

El incremento de la minería ilegal de nicaragüenses, llevó a que Costa Rica y Nicaragua sostuvieran a finales de febrero una reunión bilateral con el objetivo de coordinar acciones para enfrentar la minería ilegal y otras actividades vinculadas al crimen transfronterizo.

En ese encuentro, representantes de ambos países discutieron mecanismos de cooperación para reforzar la vigilancia en la frontera común y frenar el tráfico de oro extraído ilegalmente en territorio costarricense y trasladado a Nicaragua por la ribera del río San Juan.

Crucitas, ubicada en el cantón de San Carlos, en la provincia de Alajuela, se ha convertido en un punto crítico para la minería ilegal desde que el proyecto minero industrial que operaría en la zona fue cancelado hace más de una década, lo que dejó depósitos de oro que ahora son explotados por mineros artesanales provenientes de Nicaragua.