La minería impulsa a la economía nicaragüense, pero retroceden la agricultura y la industria
La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo aseguró este lunes que la economía en Nicaragua creció un 6% en el primer trimestre, una cifra que sobrepasan las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) que la situó en un 3.5%.
Según el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) publicados por el Banco Central de Nicaragua (BCN), los sectores que más crecieron fueron la minería, la construcción, el comercio y el ocio. Sin embargo, hubo una desaceleración de la manufactura y la agricultura.
En marzo, la actividad económica creció un 5,3% interanual según el BCN, en la que destacaron la explotación de minas y canteras, con un incremento del 25,2% interanual. En lo último dos años, la dictadura Ortega Murillo ha entregado miles de hectáreas a empresas mineras chinas para la extracción de oro.
Junto a la minería, también mostraron fuerte dinamismo la construcción (21,8%), el comercio (14,1%) y los hoteles y restaurantes (11,8%).
Caídas en agricultura e industria
Sin embargo, entre los sectores que presentaron un retroceso están la agricultura que cayó un 3,2%, afectada por menores niveles de producción en cultivos como caña de azúcar, maíz, frijol y maní.
La industria manufacturera también registró una contracción del 3,3%, explicada por la disminución en la producción de derivados de petróleo, textiles y arneses automotrices, entre otros rubros, parcialmente compensada por el aumento en alimentos, bebidas y tabaco.
Asimismo, la pesca y acuicultura descendieron 14,2%, mientras que el sector de energía y agua también mostró una reducción.
Aunque los indicadores globales reflejan una expansión en la economía, la estructura del crecimiento evidencia un desempeño desigual entre sectores, ya que, mientras la minería, el comercio y los servicios avanzan, sectores como la agricultura y la industria manufacturera pierden dinamismo.
Las remesas impulsan el consumo y los servicios
De acuerdo con el informe, sectores como el comercio, los hoteles y restaurantes, así como de los servicios financieros, ha influido en el crecimiento del consumo interno, motivado por el flujo de remesas, la estabilidad macroeconómica y la recuperación gradual de la actividad económica.
El Banco Central no ha modificado sus previsiones de crecimiento para 2026, que apuntan a una expansión moderada de la economía. Sin embargo, economistas advierten que la evolución reciente muestra una mayor dependencia de sectores como la minería y el consumo interno, en detrimento de la producción agrícola e industrial.



