Cardenal Leopoldo Brenes llama a dejar a un lado las voces del odio y difamación
El cardenal Leopoldo Brenes, en la misa que oficia de manera virtual en este cuarto domingo de Cuaresma, llamó a los nicaragüenses a dejar a un lado las voces de la difamación y el odio «que quieren sembrar discordia y división en los corazones».
“Bajemos el volumen para no escucharla, apaguemos la televisión para no escucharla, subamos el volumen para escuchar la voz de Dios”, manifestó el cardenal en su homilía.
Este llamado se da en un año electoral en el que ya ya hay unos ocho aspirantes a la Presidencia de la República por parte de la oposición que tampoco logra unificarse en un sólo bloque. El cardenal Brenes no es preciso en su discurso, pero en el país se acusa a Rosario Murillo, vocera de la dictadura, de lanzar constantes acusaciones a quienes no están de acuerdo con su política, y los señala de cometer crímenes y destruir el país en abril de 2018.
El cardenal instó a poner en práctica una conversión de corazón y no de mente, ya que esta última la considera “una conversión cosmética”. “Pero en determinado momento revientan otra vez. Llevan una vida crítica, de egoísmo, de soberbia, prepotencia, esa conversión no es muy buena “, expuso el cardenal.
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Además, recordó los valores de la humildad y la sencillez para no sentirse superiores a los otros y no ser como el fariseo que dijo que él era mejor: “Yo tengo que ser el primero, yo no puedo ser segundo”.
“Hoy tenemos que pensar, estoy buscando ser siempre el primero, ser un servidor y Cristo es el gran testimonio, se ha anonadado, se hizo último, se hizo el más pequeño, el servidor no buscar los primeros lugares”, expuso el religioso.
PROFETAS DE LA DESESPERANZA
Mientras el obispo de la Diócesis de Matagalpa, monseñor Rolando Álvarez, dijo que los nicaragüenses al momento de tomar las grandes decisiones saben distinguir entre el “gato y la liebre”.
“Cuando el pueblo escucha con calma y serenidad esperando el momento de las grandes decisiones, cuando no nos desesperamos, cuando con la inteligencia propia del nicaragüense que sabe distinguir el gato de la liebre, observamos, analizamos quién está hablando con sensatez y verdad, entonces allí Dios está pasando”, comentó monseñor Álvarez durante su homilía dominical desde la Catedral San Pedro de la ciudad de Matagalpa.
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El religioso expuso que a pesar de que hay profetas de la desesperanza, de la confrontación, de la descalificación, del odio, del rencor, de la venganza, de la calumnia, de la difamación, el pueblo sostiene la mirada en alto, y cree en el perdón, en la no repetición en la memoria histórica y en la “reparación al daño causado”.
“Cuando se trabaja en tiempos mejores, buscando cómo construir una nueva Nicaragua, cuando hay quienes creen en esta nueva Nicaragua y que esta nueva Nicaragua es posible. Creen en ella y con altura, con dignidad, con profesionalidad, con respeto, con claridad, sencillez y caridad proponen sus ideas”, expuso Álvarez.



