La Biblia es declarada libro prohibido en Nicaragua

La Biblia ha sido declarada un objeto peligroso en Nicaragua. Sin anuncio oficial previo, las autoridades del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo han incluido este libro sagrado para los cristianos -junto a las revistas y periódicos- en el listado de objetos no permitidos de ingresar al país por representar algún tipo de peligro.

La prohibición al ingreso de Biblias, libros y periódicos se conoció tras las alertas emitidas por empresas de transporte terrestre que operan las conexiones con Costa Rica y Honduras a sus clientes y por las denuncias de viajeros que se encontraron con la medida de forma sorpresiva.

En los carteles fotografiados por viajeros en la terminal de buses de la empresa de transporte Tica Bus, en la ciudad de San José, los avisos indican hasta de manera ilustrtada que no está permitido entrar a Nicaragua con periódicos, revistas y biblias; y las colocan en el mismo nivel de "peligrosidad" que un arma.

Padre Román: la Biblia inspira la crítica a los regímenes totalitarios

¿Porqué La Biblia se ha convertido en un objeto peligroso para el régimen? El sacerdote Edwing Román, exiliado en Estados Unidos, sostiene que Ortega y Murillo ven en el principal libro del cristianismo y en la fe una "amenaza" para su proyecto autoritario porque inspira a crear conciencia crítica frente a los regímenes totalitarios como el que lideran en Nicaragua.

"La dictadura sandinista diabólica de Nicaragua, liderada por Daniel Ortega y Rosario Murillo, prohíbe ingresar las Sagradas Escrituras al país porque lo ve como una amenaza directa a su control absoluto sobre los ciudadanos", expresó el sacerdote en sus redes sociales.

Ante gravedad de la medida que ha tomado el régimen nicaraguense mientras mantiene una cruzada contra la Iglesia católica,   la directora de defensa de la organización Christian Solidarity Worldwide (CSW), Anna Lee Stangl, instó al régimen a levantar la prohibición de manera inmediata. 

Stangl , con una amplia visión sobre  la situación mundial en materia de libertad religiosa en el mundo, calificó la medida de  "sumamente preocupantes, dado el actual contexto de represión".

"Exigimos al gobierno de Nicaragua que levante esta prohibición de inmediato y cese sus continuos esfuerzos por reprimir la libertad de religión, creencias y expresión en el país", declaró al portal Mundo Cristiano.

Asimismo lanzó un llamado a la comunidad internacional "para que busque formas creativas de apoyar y fortalecer las voces independientes nicaragüenses tanto dentro del país como en el exilio".

Cruzada contra los cristianos

Nicaragua fue desiganda  por la Comisión de Estados Unidos sobre Libertad Religiosa Internacional (USCIRF, por sus siglas en inglés) como uno de lo "países de especial preocupación" por la represión religiosa ejercida por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. 

Esta situación de extrema gravedad fue denunciada por el Vaticano ante la Asamblea General de Naciones Unidas, el pasado octubre. El Arzobispo Paul Richard Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales de la Santa Sede, informó sobre su "estrecha atención" a la crisis de Nicaragua, urgió al régimen Ortega- Murillo a garantizar las libertades religiosas y los derechos fundamentales y lo llamó al diálogo.

En los últimos años, la persecución contra la Iglesia católica ha incluido el encarcelamiento de sacerdotes y obispos, quienes después han sido desterrados. También se ha confirmado la confiscación, prohibición de procesiones y diversas formas de hostigamiento y represión.

En total, la Iglesia católica en Nicaragua ha sufrido más de 1,010 ataques directos, la expulsión de 302 líderes religiosos, el robo de al menos 36 propiedades y la prohibición de 16,564 según la actualización hasta julio de 2025 del estudio Nicaragua una Iglesia perseguida que documenta la cruzada del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo contra la Iglesia católica.

La ofensiva anticatólica en Nicaragua que comenzó en abril de 2018, en el contexto de las protestas ciudadanas que fueron reprimidas con violencia letal.  La persecución registró su mayor pico en 2023 cuando se regitraron 321 acciones hostiles.

Este 2025, hasta el mes de julio, se habían producido 32  ataques, de acuerdo al trabajo documental de la investigadora Martha Moliana que explicó que la reducción de las agresiones no significa una mejora en el respeto a la libertad religiosa en el país, sino una evidencia de que la institución está profundamente debilitada como resultado de la represión.

Los sacerdotes viven bajo un silencio forzado: no pueden denunciar los abusos ni la vigilancia constante- Del mismo modo, los laicos se abstienen de hablar o comentar por miedo a represalias.

Entre los 302 líderes católicos forzados al exilio, expulsados o impedidos de ejercer su misión pastoral, se incluyen:149 sacerdotes, 1 nuncio, 4 obispos, 3 diáconos, 13 seminaristas y 132 religiosas.