Gusano barrenador sin control en Nicaragua: una recién nacida entre más de 200 personas infestadas

Los intentos por contener la propagación del Gusano Barrenador del Ganado en Nicaragua han resultado inútiles. Desde abril de 2024 cuando las autoridades del país reconocieron la presencia de la mosca y declararon una alerta sanitaria que permanece activa, los reportes oficiales no dan cuenta de acciones eficaces. 

Por el contrario, los pocos datos oficiales sobre la situación epidemiológica ofrecidos por el Instituto de Protección y Sanidad Agropecuaria (Ipsa) revelan que la plaga que se detectó por primera vez en la zona fronteriza con Costa Rica luego de 25 años de no tener presencia en su territorio -tras erradicarlo en 1999- ya se ha propagado a todo el país. Lo que es más preocupante: el número de casos continúa en aumento, incluyendo las infestaciones en humanos.

El Ipsa contabiliza 208 casos de gusano barrenador en humanos, entre ellos una niña de apenas siete días de nacida, reportó expresó el director de la institución, Ricardo Somarriba en una entrevista en la que admitió que el caso de la pequeña no es el más grave pues abundan casos de personas con secuelas permanentes como amputaciones, deformaciones y pérdida de órganos.

"Ya tenemos caras desbaratadas y pies cortados; una niña en el campo de 7 días de nacida, (infestada) en el ombligo, pero el problema es que lo tiene (el gusano), lo están viendo y no actúan para llevarlo donde el médico", dijo Somarriba descargando la responsabilidad en la población afectada.

"Para nosotros es una problemática, esa niña se hubiera muerto si no ven que los gusanos y ya se estaban desarrollando, porque son chiquitos que revientan a las 12 horas, 24 horas son chiquititos, son finitos, pero después de 3 días comienzan a engordar porque están comiendo (el tejido vivo)", agregó.

Así ataca el gusano barrenador

Conocida bajo el nombre científico de 'Cochliomyia hominivorax' este insecto ataca a animales de sangre caliente con heridas abiertas y allí deposita sus huevos. Luego, al eclosionar, sus larvas o gusanos comienzan a alimentarse del tejido. Si no se trata puede generar graves heridas, la pérdida de la función del órgano parasitado e incluso la muerte, especialmente si ataca a recién nacidos.

Afecta mayormente al ganado porque es un animal de gran tamaño y el modelo de ganadería extensiva en Centroamérica en el que se deja al animal pastar sin supervisión, lo que lo hace más propenso a que cualquier herida puede resultar infectada por el gusano barrenador.

La infestación por el gusano barrenador en humanos puede comenzar con dolor intenso, inflamación y enrojecimiento en la zona afectada. A medida que avanza, las lesiones suelen presentar secreciones y expeler mal olor. En muchos casos es posible observar las larvas moviéndose dentro del tejido.

Entre los sítomas de alerta, las personas pueden desarrollar fiebre, malestar general y una molesta sensación de movimiento bajo la piel. Si no se trata a tiempo, se corre riesgo de sufrir necrosis lo que lleva a las amputaciones.

Ipsa admite "situación preocupante"

El director del Ipsa no ocultó que la situación del país frente al aumento del gusano barrenador "es muy preocupante" y que no tras más de un año las acciones implementadas los casos continúan aumentando. Dijo que a estas alturas han detectado presencia de la larva en 17 departamentos, incluyendo zonas urbanas.

El 7 de abril de 2024, cuando Nicaragua decretó una alerta sanitaria animal por la presencia de gusano barrenador el Ipsa habían detectado 13 casos en fincas ubicadas en los departamentos de Río San Juan, Rivas, así como en el Caribe Sur, fronterizos con Costa Rica, por donde se cree habría ingresado la plaga a Nicaragua. 

Dos meses más tarde, en junio, la cantidad de infestaciones en animales aumentó a 480 casos y en septiembre el Ipsa reconoció los primeros contagios en humanos y al menos 2.500 infecciones en animales. 

Al cumplirse un año bajo alerta sanitaria animal por gusano barrenador, Nicaragua acumulaba 16,267 casos de gusano barrenador en animales y 94 en personas. 

"Los últimos casos se nos dieron ahorita en Chinandega, pero la semana pasada se nos dieron adentro de los barrios de Matagalpa", precisó.

Según Somarriba Managua ocupa el primer lugar con personas afectadas por el gusano barrenador con 86 casos, seguido de Masaya con 23 y Carazo con 17.

Además de los casos en humanos, el Ipsa repotó 25, 745 animales infestados, entre ellos: 17, 621 bovinos, 3, 835 porcinos, 1,339 equinos, 2096 caninos, 23 aves, 422 ovinos, 167 caprinos y 34 en fauna silvestre.

Por regiones Río San Juan con 3,824 casos, Caribe Sur 3,424 y Rivas con 2, 863, son los departamentos con más casos de gusano barrenador en animales; mientras que los casos en humanos, Managua ocupa el primer lugar con 86 personas afectadas, le sigue Masaya con 23 y Carazo con 17.

El plan de Ipsa: intensificar campaña

El funcionario indicó que ante  el aumento de los casos de gusano barrenador en humanos, la institución decidió que intensificarán la campaña de prevención con apoyo del Ministerio de Salud, sin ofrecer más detalles.

Agregó que para combatir la propagacion del gusano barrenador desde el Ipsa ha revisado a 2.2 millones de animales, visitado 135, 797 fincas y 14, 266 viviendas e impartido 3,519 charlas a 52,907 productores.

El representante del IPSA indicó que pese a que el gusano barrenador se erradicará en un período de hasta 20 años, se continúan haciendo los esfuerzos para combatirlo y exterminarlo en el menor tiempo posible.

"Estamos haciendo un trabajo para poner una planta de irradiación aquí en Nicaragua para producir la propia mosca estéril. Hemos presentado un proyecto que lo tenemos que ir a defender. No vamos a sacar los 100 ni 200 millones (de moscas) como sacan otros 800 millones, pero vamos a sacar aproximadamente entre 15 y 20 millones (de moscas) mensuales y eso nos va a ayudar a comenzar a combatir más rápidamente la mosca del gusano barrenador", indicó.

EEUU emitió alerta por la situación en Nicaragua

El pasado julio, el Gobierno de Estados Unidos emitió una alerta sanitaria sobre el aumento de casos de infección humana del gusano barrenador en Nicaragua, que para entonces reportaba 124, según el Ipsa.

Las autoridades estadounidenses recomendaron a sus ciudadanos tomar precauciones y buscar atención médica inmediata ante lesiones inusuales que empeoran, presenten larvas visibles o generen dolor, enrojecimiento o inflamación.