El régimen inaugura el inicio de la construcción del nuevo Mercado Oriental
El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo inauguró este sábado 29 de noviembre, el inicio oficial de la construcción del nuevo Mercado Oriental, un proyecto desarrollado en conjunto con la República Popular China. La obra, según el discurso oficial, busca “modernizar el comercio”, dinamizar la economía nacional y generar nuevas oportunidades de empleo para los nicaragüenses. El Mercado Oriental es considerado el más grande de Centroamérica y uno de los mayores de Latinoamérica.
En el acto estuvieron presentes Laureano Ortega Murillo, hijo de la pareja dictatorial, la alcaldesa de Managua, Reyna Rueda, y empresarios chinos. La actividad marca el arranque formal de un proyecto que había sido anunciado para mayo de 2025, pero que sufrió un retraso de seis meses.
De acuerdo con la dictadura, el nuevo Mercado Oriental estará ubicado a 300 metros del centro de compras actual, a un costado de la carretera Norte. Tendrá una superficie de construcción de 80 mil metros cuadrados, equivalente a unas 11.43 manzanas de terreno. El plazo de ejecución será de 18 meses, según el anuncio original realizado a finales de 2024.
El régimen asegura que el diseño del nuevo edificio contempla una estructura de dos niveles. En el primer piso se ubicarán las tiendas frontales y áreas de almacenamiento, mientras que el segundo estará conectado a un gran almacén destinado a mejorar la logística comercial. El objetivo, según la versión oficial, es ofrecer “un entorno de seguridad y funcionalidad” que supere las condiciones precarias del actual mercado.
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Un caos histórico difícil de ordenar
El Mercado Oriental ha sido durante décadas un punto crítico de desorden urbano. Su crecimiento descontrolado ha engullido barrios completos, como Ciudad Jardín, convirtiéndose en un laberinto donde predomina la ocupación irregular, la informalidad y el caos vial. Comerciantes y visitantes se quejan constantemente de la suciedad, la falta de control y las inundaciones durante la temporada de lluvias.
Además, la falta de condiciones adecuadas en el sistema eléctrico y la acumulación de cableado improvisado han provocado incendios recurrentes que consumen tramos enteros. La mayoría de estos siniestros son originados por cortocircuitos, un problema que ninguna administración municipal ha logrado resolver.
Intentos fallidos del pasado
No es la primera vez que una administración intenta ordenar el gigantesco mercado. En septiembre de 2005, durante el gobierno del fallecido presidente Enrique Bolaños, se inauguró el llamado “Mercado Oriental 2” cerca del barrio Santa Ana. El proyecto buscaba descongestionar el centro de compras principal, pero nunca cumplió su objetivo. Actualmente, la infraestructura permanece prácticamente abandonada.
La inauguración del inicio de obras del nuevo mercado revive el debate sobre si es posible organizar un espacio comercial que históricamente ha resistido todo intento de ordenamiento. Mientras el régimen promete modernidad y seguridad, la desconfianza persiste entre comerciantes y especialistas urbanos, quienes recuerdan que el Oriental ha sido siempre un “monstruo” difícil de controlar.
Con el anuncio de hoy, el régimen apuesta nuevamente a un megaproyecto para transformar uno de los centros neurálgicos del comercio nicaragüense. Sin embargo, el verdadero desafío será resolver las raíces del caos que por décadas han caracterizado al Mercado Oriental.



