Proponen recortar fondos a instituciones “no indispensables” para atender emergencia del coronavirus

La UNAB redireccionar el gasto público para atender la emergencia del coronavirus. Proponen recortar fondos a la Asamblea Nacional, Corte Suprema, Autoridad del Gran Canal, Contraloría , entre otras instituciones.

La Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB) propuso este jueves redireccionar el gasto público de Nicaragua a través de una reforma al Presupuesto General de la República y asignar más recursos al sector salud para mejorar la atención ante la pandemia del coronavirus.  

Esta es una de una serie de medidas propuestas por la oposición para mitigar el impacto económico que tendrá la crisis del coronavirus en la economía nacional y en el bolsillo de los nicaragüenses.  

“Es imprescindible aprobar una reforma del Presupuesto General de la República a fin de reasignar recursos. Es posible reducir con fines de reasignación una parte significativa de los 64 mil millones de córdobas presupuestados en gasto corriente, principalmente de instituciones cuyo funcionamiento no es indispensable para atender la emergencia”, propone la UNAB.   

En concreto, recomiendan “ajustar” las partidas presupuestarias al Consejo Nacional del Deporte, que este año cuenta con 350 millones de córdobas; la Asamblea Nacional, que este año se asignó 680 millones de córdobas; y la Corte Suprema de Justicia que cuenta con 2,775 millones de córdobas a su disposición.   

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Además, podrían recortarse los presupuestos del Instituto de Información para el Desarrollo, que cuenta con 102 millones, a la inoperante Autoridad del Gran Canal, cuyos fondos ascienden a ocho millones y a la Contraloría General de la República, que tiene 235 millones de córdobas disponibles este año.   

La Dirección de Servicios Aduaneros, cuya actividad se ha reducido drásticamente con el cierre de fronteras en la región y la reducción de los flujos migratorios, este año cuenta con 557 millones de córdobas asignados del Presupuesto. La UNAB pide recortarle fondos.   

“La propuesta lo que pretende es indicar que hay posibilidades viables de coroto plazo que pueden contribuir a mitigar el impacto de la pandemia”, dijo el economista y exdiputado Enrique Sáenz. 

La UNAB explica que la sociedad nicaragüense no cuenta con los recursos económicos para enfrentar una crisis sanitaria de esta magnitud. La contracción económica global afectará las remesas, el turismo y el consumo.  

Las mismas medidas de distanciamiento social que ha tomado el pueblo nicaragüense tendrán un severo impacto en el consumo de bienes y servicios, agregan. Esto afectará de manera directa las recaudaciones fiscales y, por ende, la capacidad misma del Estado para enfrentar la crisis. Igualmente afectará la capacidad de las empresas grandes, medianas y pequeñas de sostener el empleo. 

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AYUDAS A LOS MÁS POBRES 

La propuesta de la UNAB también abarca atender a las familias que no cuentan con los ingresos suficientes para hacer frente a la emergencia o cumplir con una cuarentena preventiva porque tienen que salir a trabajar para llevar el alimento a sus hogares.  

Este panorama afecta a todo el pueblo nicaragüense, pero principalmente a quiénes trabajan en la informalidad o no trabajan, pues son quienes más dependen de los servicios públicos para atender su salud y otras necesidades, señalan.  

“Si el Estado de Nicaragua no asume con seriedad medidas que permitan a este sector adoptar medidas extremas de distanciamiento social para aplanar la curva de contagio del Covid-19, el endeble sistema de salud nicaragüense colapsará irremediablemente y el costo en vidas humanas será inimaginable”, advierte la organización opositora.  

Por eso proponen siete medidas urgentes para ayudar a mitigar el impacto de la crisis del coronavirus en el bolsillo de los nicaraguenses:  

  • Reducir al costo, por tres meses, la tasa de intermediación para las remesas familiares, tanto por parte de bancos como por parte de las empresas que se ocupan de este negocio. 
  • Flexibilizar el pago de los créditos a bancos, microfinancieras y casas comerciales, tanto para tarjeta habientes, créditos personales, créditos hipotecarios y créditos a empresas. Bancos con su casa matriz en Nicaragua están otorgando facilidades en sus filiales en otros países centroamericanos. La Superintendencia de Bancos debe dictar las normativas apropiadas a estos propósitos. 
  • Reducir las tarifas de comunicación tanto para empresas como para usuarios. No es posible que en Nicaragua se pague una de las tarifas más elevadas de América Latina. 
  • Reducción de las tarifas eléctricas y los precios del combustible en proporción a la disminución de precios internacionales del petróleo. 
  • Restablecer la cotización al Instituto Nicaragüense del Seguro Social (INSS) al 6.25% del salario. 
  • Eliminar el IVA a los productos de la canasta básica. 
  • Una moratoria, por tres meses, en el pago del servicio de agua potable y energía eléctrica para los consumidores desempleados, o que tengan ingresos menores al valor de la canasta básica. Esta moratoria se aplicaría también a microempresarios y pequeños empresarios que se encuentren en esta condición. 

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PROTECCIÓN DEL EMPLEO 

La UNAB considera que es imperativo asegurar la sobrevivencia de las empresas y su capacidad para mantener el empleo. En primer lugar, hay que desahogar sus costos. Para lo cual, proponen las siguientes medidas: 

  • Suspender la retención destinada al Instituto Nacional Tecnológico (Inatec). Esto representa el 2% de la nómina de las empresas. 
  • Restablecer las condiciones fiscales previas a la reforma de febrero del año pasado. Esta medida dotaría de liquidez a las empresas. 
  • Restablecer la cuota del INSS a los empleadores al 19% de la nómina. Esto representa una disminución del 3.5% de la nómina laboral. 
  • Acordar la flexibilización de las condiciones laborales: adelanto de vacaciones y reducción de la jornada, trabajo en casa, por ejemplo, a fin de preservar en lo posible la estabilidad y prestaciones laborales de trabajadores y empleados. 

FONDOS INTERNACIONALES  

Los organismos financieros internacionales han dispuesto importantes fondos para hacer frente a esta desmedida emergencia. El Fondo Monetario Internacional ha anunciado que esperan prestar un millón de millones de dólares, para el mundo. El Banco Mundial ha anunciado 14,000 millones de dólares para atender esta crisis. El BID anunció que tenía 2,000 millones de dólares. 

Nicaragua necesita acceder a estos fondos, pero debe hacerlo de una manera condicionada, exponen.  

“Hemos sugerido que haya algún mecanismo mixto entre los funcionarios del régimen y las instituciones internacionales para darle seguimiento al uso de esos recursos”, comentó Violeta Granera, del Consejo Político de la UNAB. 

EL USO DEL DINERO  

Las medidas propuestas por la oposición tienen como finalidad utilizar los recursos en la adquisición del equipamiento hospitalario requerido para hacer frente al escenario con medidas de mitigación, incluyendo la adquisición de un número suficiente respiradores y equipamiento de un numero requerido de UCI, mascarillas y equipamiento de protección del personal sanitario 

Además, es necesario crear un programa de apoyo económico al sector informal y a las personas que dejarían de recibir ingresos mínimos suficientes, detallan.  

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Otra de las sugerencias es ampliar la canasta alimentaria de la merienda escolar y su cobertura al núcleo familiar, a fin de favorecer la seguridad alimentaria de una manera ordenada, conforme los registros y mecanismos de distribución ya existentes. Esta medida supone enviar a su casa a estudiantes y docentes mientras dure la emergencia.  

Finalmente, resaltan la necesidad de compensar al INSS la disminución de ingresos, a fin de asegurar la entrega puntual de las pensiones y establecer un fondo de emergencia para aliviar el impacto económico y social de la crisis del coronavirus.