Basurero de San Juan del Sur contamina reserva natural
Marena ordenó trasladar el botadero y la Alcaldía se comprometió a ajustar sus prácticas para un mejor tratamiento al vertedero, pero nada se ha cumplido.
El vertedero municipal de San Juan del Sur se ha convertidoen una amenaza ambiental para un paraíso natural que, entre su espeso bosque y colinas, alberga unadiversidad de flora y fauna, así como una paradisíaca playa de esta ciudad.
Se trata de la Reserva Silvestre Privada Toro Mixcal,localizada a unos 5 kilómetros en dirección norte del casco urbano de la ciudadde San Juan del Sur, y que surgió luego de ser adquirida en 1992 por elcanadiense Nick Cooke.
La reserva colinda, en el costado norte, con el vertederomunicipal y al no existir un muro perimetral los desechos plásticos, el humo yel fuego invaden el área boscosa, lo cual provoca incendios en la propiedad.
“El problema es obvio”, dijo el canadiense luego de hacer unrecorrido por el área que divide la reserva privada con el vertedero municipal,que surgió como un pequeño botadero de basura, después que adquirió lapropiedad.
Cooke recuerda que para 1993 algunos habitantes llegaban alanzar clandestinamente desechos sólidos, a los terrenos que ahora forman partedel vertedero, “pero fue a partir de 1994 que se creó oficialmente comovertedero municipal, y con el boom del turismo se expandió y no se le brinda eltratamiento adecuado”, sostiene.
AUTORIDADES NO ATIENDEN ALERTA
Nick Cook relató que la afectación que está ocasionando elvertedero a la reserva privada la ha expuesto ante las autoridades municipalesy del Ministerio de Ambiente y los Recursos Naturales, Marena y pese a quefuncionarios de ambas instituciones se presentaron al lugar a realizarinspecciones, pero la situación no mejora.
«Luego Marena emitió en el 2019 una resolución en laque señala que el basurero está en un lugar inadecuado y orienta trasladarlo aotro lugar” y también se firmaron compromisos con la alcaldía, para realizartrabajos dirigidos a brindar un mejor tratamiento al vertedero, para evitar quecontinué ocasionado el daño ambiental a la reserva, explicó Cook.
“Pero estos acuerdos tampoco se han cumplido por que siguen con las quemas y en verano cuando las condiciones son más propicias, las llamas se extienden a la Reserva Privada y causan incendios forestales, el viento sigue dispersando basura por el aire, y las bolsas plásticas de diversos colores se cuelgan de los árboles, dejándolos como árboles de navidad”, señaló.
Afirmó que en ocasiones también ha tenido que caminar por lareserva entre cartones y plásticos y que cando llueve fuerte las corrientesarrastran a su propiedad grandes volúmenes de desechos, porque no hay ningúntipo de barrera protectora.
El canadiense agregó que para evitar incendios de grandesdimensiones se vio obligado a realizar una trocha paralela al vertedero, paraevitar que las llamas avancen al interior de la reserva, “pero hace tres añosse presentó un incendio que afectó 6 manzanas y hace 15 días surgió otro que fue sofocado por los bomberos de San Juandel Sur”, concluyó el afectado.



