René Sándigo viajará a Roma para ser la voz de la Iglesia de Nicaragua en el Sínodo de Obispos con el Papa  

Monseñor Sócrates René Sándigo fue delegado por la Conferencia Episcopal como el representante de la Iglesia de Nicaragua en el Sínodo de Obispos que iniciará esta semana en El Vaticano, un evento en el que los líderes católicos del mundo tienen la oportunidad de intercambiarse información y compartir experiencias con el Papa.  

El obispo de León, criticado por supuestos vínculos con la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, será la voz de la Iglesia de Nicaragua que sufre persecución, cárcel contra sacerdotes y es investigada por la Policía Orteguista por presunto “lavado de dinero”, lo que mantiene sus cuentas bancarias bloqueadas.  

Está por verse si monseñor René Sándigo se atreve a hablar de la embestida del régimen contra la Iglesia; el encarcelamiento de monseñor Rolando Álvarez; o el encarcelamiento este fin de semana de tres sacerdotes de las Diócesis de Estelí y Jinotega que se suma al caso de otros siete previamente detenidos.

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RESTRICCIONES DE INGRESO AL PAÍS  

El nombre del obispo de León figura en la lista oficial de delegados y enviados especiales confirmados que participarán en el Sínodo de Obispos y que fue publicada por El Vaticano. El encuentro global se realizará del 4 al 29 de octubre.

Otras figuras de mayor rango como el cardenal Leopoldo Brenes o el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Carlos Herrera, optaron por quedarse en Nicaragua en medio de las restricciones de salida e ingreso al país que aplica la dictadura sin previo aviso. 

El régimen de Daniel Ortega ha aplicado el destierro de al menos seis sacerdotes a través de la prohibición de reingreso al país.    

Los últimos casos registrados fueron los de niegan la entrada a Nicaragua a un sacerdote de León que viajó desde Italia para asistir al funeral de su hermano o el caso de dos sacerdotes que viajaron a la Jornada Mundial de la Juventud en Lisboa, Portugal, y no se les impidió su retorno.    

En el contexto de la crisis sociopolítica de Nicaragua que se ha visto marcada por ataques a la Iglesia católica, otros sacerdotes de diferentes diócesis han decidido exiliarse por temor a ser encarcelados por el régimen.