Policía Orteguista secuestra en Managua al sacerdote Fernando Zamora de Siuna
El sacerdote Fernando Israel Zamora Silva, canciller de la Diócesis de Siuna fue detenido arbitrariamente por la Policía Orteguista la noche del domingo en Managua, luego de presidir una misa junto al cardenal Leopoldo Brenes, en la parroquia San Luis Gonzaga, ubicada en el barrio del mismo nombre.
Según feligreses el arresto ocurrió a eso de las 8 de la noche cuando el religioso se salió en un vehículo que también fue retenido sin dar ninguna explicación sobre los motivos de la acción. «Los agentes solo estaban esperando que el padre saliera de la iglesia para parar su vehículo y detenerlo sin ninguna razón, ahora es otra víctima de la guerra y el odio que le tiene Daniel Ortega a nuestra iglesia católica, comentó una mujer que participó en la misa y presenció la detención del cura.
La detención arbitraria del padre Zamora fue denunciada por Fundación para la Libertad de Nicaragua, que preside el expreso político Felix Maradiaga quien dijo que este caso es parte de la persecución a la Iglesia católica por parte de la dictadura de Daniel Ortega.
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«Desde la Fundación para la Libertad de Nicaragua, hacemos un llamado a la comunidad internacional para que atienda esta grave situación de persecución contra la Iglesia Católica en Nicaragua y solicite atención internacional», manifestó fundación en una publicación.
CARCEL, PERSECUCIÓN Y DESTIERRO CONTRA RELIGIOSOS
La detención del padre Zamora es la segunda agresión del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo contra un sacerdote católico en menos de 24 horas, pues el sábado por medio de la Dirección de Migración y Extranjería se violó el derecho de regresar al país el vicario de la parroquia Francisco de Asís, padre Juan Carlos Sánchez.
Desde el 2018, la investigadora Martha Molina ha documentado al menos 80 casos de miembros de la Iglesia católica que han tenido que abandonar Nicaragua, ya sea porque fueron expulsados, desterrados o se le negó el ingreso al país.
Además, al menos tres sacerdotes permanecen en prisión, dos de ellos acusados y condenados en juicios viciados por delitos comunes, y monseñor Rolando Álvarez, condenado a 26 años de prisión por traición a la patria.
El exaspirante presidencial Félix Maradiaga hizo un llamado a la comunidad internacional para que atienda el acoso, la persecución y el encarcelamiento de religiosos católicos en Nicaragua.
IGLESIA GUARDA SILENCIO
La Iglesia católica no se ha pronunciado sobre ninguno de los dos casos. Este domingo, el cardenal Leopoldo Brenes defendió el silencio. «En el silencio se logra mucho», dijo el jerarca durante la misa dominical que cerró una semana tensa en la que fracasó una negociación para excarcelar a monseñor Rolando Álvarez.
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El pasado miércoles, el cardenal Brenes negó que hubiera una negociación entre el régimen de Daniel Ortega, el Vaticano y la Conferencia Episcopal y señaló a los medios de comunicación de especular sobre este tema, lo que provocó una serie de críticas porque evadió abogar públicamente por la liberación de monseñor Álvarez. Cuando un reportero le preguntó qué le pediría al régimen respondió: «no, creo que las decisiones se toman y en eso yo no tengo (opinión)».
El régimen Ortega-Murillo ha mantenida una campaña sistemática contra la iglesia católica a quienes ha considerado como terroristas, y la acusó de ser parte de una maquinaria que orquestó un golpe de Estado en su contra.



