Crímenes del régimen Ortega-Murillo al amparo de una perversa impunidad, denuncian organismos

Las denuncias de asesinatos, torturas, tratos degradantes, violencia sexual, secuestros, persecución y amenazas no son investigadas ni castigadas por el secuestro del sistema de justicia nicaragüense

En el 71 aniversario del Día Internacional de los Derechos Humanos, las principales organizaciones defensoras de derechos, radicadas en Nicaragua y en Costa Rica, coinciden en advertir la persistencia de una “grave situación” de impunidad en Nicaragua que protege al régimen Ortega-Murillo.

Asesinatos, torturas, violencia sexual, secuestros, persecucióny amenazas son algunas de las denuncias que organizaciones como el CentroNicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), la Comisión Permanente de DerechosHumanos (CPDH) y el Colectivo Nicaragua Nunca Más han documentado mediantedenuncias, frente a un sistema de justicia politizado que no ha procesado niabierto causa por estos delitos.

Marcos Carmona, director de la CPDH, expresa que el 2019 hasido “un año difícil”, y aunque las denuncias disminuyeron, no se debe a unrestablecimiento de las libertades políticas de la ciudadanía, sino al asedioconstante de policías y paramilitares en las oficinas de este organismo defensorde los derechos humanos.

En su informe, sobre la situación de los derechos humanos,la CPDH registra 2,529 denuncias  en loque va de 2019. Las amenazas y el asedio (610), el abuso de autoridad (212), yel abuso de poder (108) son las principales violaciones denunciadas.

Como principal perpetrador aparece una autoridad estatal.

También registra 15 personas desaparecidas y 16 casos deasesinatos selectivos.

CPDH ha representado a 207 presos políticos durante 2019 delos cuales 16 aun están en las celdas orteguistas.

El defensor de derechos humanos admite que “en el país nohabrá justicia mientras continúe el régimen de Daniel Ortega en el poder” ysopesa sus esperanzas en que, a futuro, Nicaragua “volverá a los senderos delEstado de Derechos y se hará justicia por todos estos crímenes, torturas yviolaciones” a los Derechos Humanos.

TORTURA Y TRATOS DEGRADANTES

El Colectivo Nicaragua Nunca Más, conmemoró la fecha con lapresentación de un informe denominado “Volviendo a ser humano”, en el que se compilatestimonios de 56 excarcelados políticos que ponen en evidencia la impunidad delos delitos de tortura de los que fueron víctimas, pero que hasta hoy, al igualque los 328 asesinatos cometidos en el contexto de la crisis, no han sidoprocesados por el sistema judicial nicaragüense.

El organismo defensor de los derechos humanos mantiene unaalerta sobre las “torturas, tratos crueles, inhumanos y degradantes” como losmétodos por paramilitares y policías del régimen Ortega-Murillo en losinterrogatorios a ciudadanos detenidos.

Los testimonios recabados demuestran que “el Estado deNicaragua es responsable de la conducción de una política de represión,persecución, criminalización y discriminación, ejecutada a través de losdistintas instituciones y funcionarios”, señala el organismo.

El Colectivo Nicaragua Nunca Más critica que, pese a que lasvíctimas han identificado a varios de sus agresores, los operadores de laadministración de justicia: Policía, Fiscalía, Instituto de Medicina Legal,Defensoría Pública, Centros Penitenciarios, Poder Judicial -carentes deindependencia y autonomía- impidieron que se controlaran los delitos y abusosexcesivos de poder cometidos por el mismo Estado”.

PEORES MOMENTOS DE LA HISTORIA

En tanto, Vilma Núñez, presidenta del Cenidh y defensora conmás de 30 años de experiencia, valora que nos encontramos “en los peoresmomentos de la historia de los derechos humanos en Nicaragua por la rapidez,por la perversidad, por la forma en que se ha desarrollado y las secuelas queesto va a tener”.

Núñez participó en un plantón reivindicativo junto aactivistas, feministas y familiares de las víctimas de la represión, en el quereiteraron las demandas de verdad, justicia, reparación y no repetición frentea un cerco policial que impidió ejercer su derecho a la protesta en las callesde Managua.

Ella es testimonio vivo de estas violaciones. En diciembrede 2019, el Cenidh fue una de las nueve organizaciones de la sociedad civil alas que el régimen orteguista les arrebató su personería jurídica. Sin embargo,Núñez aun sin oficina, sin personal, ni legalidad jurídica ha permanecido allado de las familias de los más de 300 asesinados y presos políticos.

Y a pesar de la violencia policial y parapolicial queamenaza de forma latente cualquier expresión de protesta y ejercicio ciudadano,Núñez afirma que sigue “en resistencia” porque hasta ahora “no nos han podidocallar”.